Y una vez mas……

Una nueva despedida, diaria, en la que cada mañana debo reincorporarme al mundo laboral.
A horas de noche mientras los observo dormir me siento al borde del abismo, una vez mas tengo vértigo…
No es una despedida, son cien, mil, diez mil, diaria, pero nunca me acostumbraré, nunca volveré como un soldado a la guerra con dignidad y compostura, mas bien siento esta vuelta ruin, vil, infame, indecente…
Lo siento como una perdida, un adiós diario y sin embargo llegando el final del día, cuando al fin logro sentarme y me reclamais a gritos, y rezongando y protestando voy a vuestro lado, y durante un minuto pienso que me agotais y reclamo mi respiro…
Y agradezco mi espacio, y mis obligaciones ajenas a nuestro hogar.
Y a veces os echo de más a vuestro lado y siempre de menos cuando me alejo…
Y entre protestas, mientras revindicais mi calor y mi simple compañía, se me escapa el enojo cual mariposas.
Entonces sonrío, y disfruto manteniendo mi mejilla pegada a la vuestra.
Y abrazo vuestros menudos cuerpos.
Y aspiro vuestro olor.
Y pienso, este, justamente este es el mejor instante de mi existencia.
El que no disfrutaría si no lo perdiese todos los días un poco.

Sois mi esperanza y mi credo, y sin embargo, algunos días, en algún momento cansada y compungida, levanto mi voz como si no os quisiera.
Para arrepentirme inmediatamente de no saber amaros como merecéis.
Y es que sois mi motor y mi vela si bien extenuada en cierto momento se me nubla el cerebro y me hace pensar que sois mi lastre.
Y es que os amo sobre todas las cosas, nada mas preciso a vuestro lado, y sin embargo alguna vez necesito de todas las cosas sin valor para alejarme un rato y poder echaros de menos
Y es que sin vosotros apenas sale el sol.

El final del día, una tarde cualquiera, tirados en el suelo jugando sin importar nada, disfrutando a medio metro de altura de vuestra visión del mundo, pensando y soñando con parar el tiempo para siempre y quedarnos así, como un bonito cuadro impresionista, “Familia jugando en alfombra” un mundo paralelo, donde no exista el tiempo, ni los relojes, ni las obligaciones que nos alejen, ni progreso que nos obligue a separarnos, donde no haga falta conciliar nada porque criar a los propios hijos sea la norma, y no la excepción.

Berthe Morisot_

En un parque. Berthe Morisot.

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2 comentarios

  1. cómo te entiendo, y ¡que cerca estoy de tus palabras!mientras escribo este comentario veo a mi peque de dos años y 7 meses correteando por el huerto,atrapando bichitos…mientras mi pequeñina de 4 meses recien cumplidos duerme en el foulard.Y me pregunto ¿ qué sociedad estamos creando que te obliga dentro de 15 dias a dejarlos para ir a trabajar?

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