el club de las malas madres…..

Una amiga me ha recordado hoy esta entrada, asi que aquí os la traigo de nuevo.

Lo sé, soy una mala madre, y como lo sé todos los días me afano en cambiar la situación, y todos los días pierdo la batalla y tiro un montón de esfuerzo para seguir siéndolo.

Como madre soy del montón, por mas que estudio diversas y variadas formas de crianza, libros y revistas dispares, pero no lo consigo, de vez en cuando se me oscurecen las neuronas y como el famoso cuadro de Edvar Munch vocifero y bramo, y me reitero como mala madre para arrepentirme inmediatamente y enderezarme deshecha en disculpas y besos.

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Mis hijos son perfectos.. para mi, pero no son esos niños perfectos que veo y trato de vez en cuando, de manual del siglo pasado, educados y obedientes, ordenados y limpios, niños curiosos y silenciosos, impecables siempre para la foto….. mis hijos haga lo q haga siempre llevan un lamparón en algún sitio, nunca consigo que salgan peinados y con la cara sin churretes de casa, les importa muy poco lo que pueda pensar o decir el mundo, ellos deciden cuando juegan, gritan, lloran, duermen, ríen, y si no estamos democráticamente de acuerdo en el momento elegido, cual dictadores unilateralmente mueven el universo familiar.
soy una mala madre… pintas, pelujos, no logro adecuar mi ropa ni en un millón de años, mis uñas son una colección de muñones, para no tener que peinarme me corto el pelo y empeora la situación, porque domarlo se hace misión imposible,maquillarse, con un niño pegado a una pierna y otro en brazos es ardua tarea, que se solventa pareciendo que un pintor de brocha gorda paso el rodillo por mi cara, la depilación pasó a la historia y para no deprimirme decidí hacerme natural y pregonar mi cambio de prioridades, mentira! Es que no me da la vida para más!
La casa, ay! la casa! Nuestra casa da pena…. es una aleación entre campo de batalla y cuartel invadido, aunque a diario dedique todos los ratos libres que me quedan(que no son muchos) siempre tengo montones de ropa, platos sucios, pelusas invitadas por los rincones, capas polvorientas por los muebles, juguetes debajo del sofá y tirados por el pasillo. A diario desespero, cuando veo los cristales traslúcidos por las huellas de manitas, la cama se hace para poder saltar encima, los juguetes solo se recogen para poder empezar de nuevo a tirarlos en la alfombra y hacer construcciones.
Envidio a esas madres perfectas y maravillosas, porque sé que nunca llegaré a ser como ellas, y aunque a diario durante cinco minutos me enajeno y juro y despotrico…. después me calmo…… nos miro y digo: Que narices! pero somos imperfectamente felices!

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8 comentarios

  1. el club de las malas madres….. | princesas y princesos , es adictivo, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y me alegra cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazo,GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

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