Madres, esa profesión de riesgo…

Ser madre es una profesión de riesgo, de alto riesgo porque hagas lo que hagas recibiras ataques desde todos los frentes, en ninguna otra faceta de tu vida te sentirás tan milimetrada, observada y juzgada.

A diario leemos historias corrientes de mujeres extraordinarias que con gracejo y buen humor se catalogan de malas madres. Acompañando de risas los malos días.
Y ríes , pero también ahondas y una vez mas te das cuenta de la presión a la que se somete a las mujeres, ya no madres, mujeres. Porque no podemos permitirnos errores, cansancio ni agobio.
La imagen peliculera de mujer sonriente con delantal rodeada de niños y bizcochos aunque obsoleta aún está en la memoria colectiva.
A ver si nos entra en la cabeza que esa imagen no es real, que ni en la profunda América de la posguerra era real esa imagen, fruto de películas y series televisivas.
Y no es solo que sea la imagen que se exige desde ciertos círculos sociales, estas nuevas malas madres, son el grito, un recurso de lucha social silenciosa, es además un recurso de lucha contra otras mujeres, las mejores aliadas del patriarcado. Que escondidas tras los muros de sus maternidades dan como válidas las consignas misóginas y machistas existentes.
Hemos de ser conscientes de que la maternidad es un ensayo acierto-error personal e intransferible.
Rendirnos ante esa imagen que pretenden darnos como valida de súper mujeres no es opción, porque significa que cuando no llegamos a esa meta, nos hundimos en la creencia de hacerlo mal.
Penalizamos la maternidad, porque exigimos a las mujeres que además de ser profesionales mas responsables y con menos sueldo que sus compañeros, añadimos al finalizar la jornada que tengamos hijos educados, bien peinados y planchados, actores de películas de sonrisa perenne.
Nos presionan algunas mujeres de generaciones anteriores que no sufrieron esa presión de trabajar dentro y fuera de casa y que no conciben una realidad en la que mujeres y madres no sean sacrificadas por y para el bien familiar.
Se añade a este patriarcado intempestivo las corrientes que además ponen todo el peso en nosotras de la felicidad infantil.
Hemos pasado de creer(con razón) que los niños deben tener menos tele y mas atención, a creer que los niños han de crecer en hogares Disney, donde cinco minutos de aburrimiento no es opción, donde ha de pasarse de una actividad a otra con premura, donde siempre ha de haber un plan, un juego(a ser posible educativo). Maravillosos y apetecible… Pero real?

Y nos ponemos a intentarlo y vamos a velocidad de cohete del trabajo a la compra(Robando minutos a nuestra comida), de la compra al cole, del cole al parque, del parque a casa, y montamos legos y dibujamos mientras pasamos la escoba y vigilamos la cena.
Y preparamos baños y pijamas mientras cantamos por el pasillo y con una mano disimulada abrillantamos grifos mientras enjabonamos niños.
Y planificamos lavadoras mientras contamos cuentos y besamos sin besos, porque mientras lo hacemos vivimos pensando en las tareas y obligaciones que vamos dejando para el próximo día libre…
Y terminamos el día agotadas y cayendo como marmotas…

Lo vemos a diario, el peso que se pone sobre nuestros hombros.
Sale un experto en televisión sobre las alergias tras el desgraciado incidente de un niño fallecido por shock anafiláctico, y claro, que explicación da al auge alérgico de los últimos años?
Que las madres alimentamos a los niños con protocolos y retardamos mucho el inicio de ciertos tipos de alimentos, perdón? Nosotras?
Nooooo, nosotras somos meras mandadas por los expertos. Pero claro, la culpa para las madres!! me entristezco al leer por redes sociales varios comentarios en la noticia culpando a los progenitores de no informar correctamente, de no educar en la responsabilidad a su hijo…
No quiero ponerme en el lugar de esa madre, teniendo que leer esas lindezas.

Sale en las noticias una condena a un hospital, le dan la razón a una madre tras perder a su bebé, fue por una mala praxis, no omiten que durante diez años esa madre vivió con los comentarios del hospital, que le dijeron textualmente que su hijo murió por ser prematuro porque ella no supo hacer reposo. Impresionante. Ya no hablamos de maternidad, hablamos de humanidad, aun sospechando que fuese cierto, tendríais la mala fe de decirle algo así a alguien?
Aquí podéis encontrar la noticia completa.

Si no das el pecho eres una egoísta insensible, que le estas robando derechos naturales a tu hijo y quitándole defensas…
Pero si lo das y tienes grietas o bajo peso del bebe o dolor, también eres una egoísta insensible o peor, te empeñas en dañar a tu hijo por caprichos tontos como dar de mamar… Por seguir modas tontas y hippies.
Decidas lo que decidas, lo harás mal.

Si educas de una forma o de cualquier otra siempre vas a tener críticas, comentarios y juicios por doquier.

Si fuésemos tan absolutamente críticos con nuestros políticos como lo somos con las madres y mujeres en general nuestro país iría muchísimo mejor, seguro!

Si eres madre esta condenada con tu primer hijo a pasar por tonta, a aguantar que te ninguneen ciertos médicos, enfermeras, tu madre, tu vecina, la cajera del súper…
Y con el segundo…
Y con el tercero…
Porque todo el mundo tendrá algo que decirte.
Y si tu hijo hace algo realmente espectacular? Claro! Te darán las gracias!
Por haberle parido con dos huevos!
Si señor!!
Que el mérito es de que tienen cojones no madre!!
(aquí podréis ver el video), pero si la pifia, la culpa es tuya!

Hagas lo que hagas en tu maternidad, para alguien en concreto, no estará bien hecho.
Y si, ya se que la opinión de los demás no debiera importarnos, pero a qué importa?
Y más cuando la mayoría de las veces estas opiniones vienen de la mano de otras madres y de profesionales.
Y duelen, y marcan y molestan.
Entre otras cosas porque para cualquier otra actitud o decisión que tomes en la vida no tendrás tantos ojos mirándote…

Desde el momento en el que comienzas tu embarazo te das cuenta de la situación en la que te metes, os pongo un ejemplo que ya he puesto otras veces:
Te rompes un pie, y vas tranquilamente a un hospital porque sabes que un profesional cualificado y que dará lo mejor de si mismo va a cuidar de tu pie.
No te tomas la molestia en hacerte un master sobre traumatología, de consultar el equipo de este hospital, si es respetuoso, o tiene protocolos antiguos… Porque vas absolutamente convencido del buen hacer del médico y del equipo. No necesitas ir de sabiondo exigiendo respeto, sabes que lo tendrás.
Si estas embarazada hoy por hoy lo mejor es que te informes, que planifiques un plan de parto, que busques un profesional empático, respetuoso que comprenda que un parto es un acto natural fisiológico, y que el sólo deberá estar para ayudar a llevarlo a cabo y actuar tomando medidas mayores al acompañamiento en caso de necesidad real, si por el contrario has decidido por ejemplo una cesárea programada por los motivos que sean, cuidado!! de nuevo tendrás que buscar un profesional empático y respetuoso que no te juzgue ni te minusvalore.

Y ahora me diréis que las mujeres somos unas exageradas, pues no digo que no, pero a que no existe una asociación de “el hueso es nuestro”?
A que la Organización Mundial de la Salud no necesita hacer un decálogo para las buenas praxis en traumatología?

Pues por algo será oiga!

Y tu hijo nace… Y si lo has tenido con plan de parto, exigiendo intimidad, o no querías epidural, o insististe en buscar un profesional no dado a las episotomias… Te van a crucificar por rara!
Ah! Tu no? Tu te pusiste la epidural? Pues aún peor! Eres tonta? Te gusta sufrir?
Y si tuviste que someterte a una cesárea, ufff prepárate! Porque la culpa de todo será tuya! Mira que dejarte engañar!
Asi que ojo a quien te arrimas, pregunta primero sus preferencias… porque corres el riesgo de ser atacada y tratada como criminal.
A veces dan ganas de explicar que has tenido a tus hijos por generación espontánea, o mejor aun que te toco por cliente cien mil en el súper.

Si has superado el nacimiento de tu hijo medianamente bien te toparás de bruces con pediatras y profesionales en general de la salud infantil, que desde el primer día te dejarán claro que no sabes educar al niño en el sueño. Como si para dormir se precisaran clases. Pues eso creías hasta que pasas tu primera noche en casa de la suegra…
Hasta tendréis que aprender a cocinar de nuevo si sabíais, y si no sabíais, aprenderéis a hacer exquisitas comidas sin sal, sabor ni textura alguna. Y lo mejor que intentarán que olvides tus conocimientos en dietética y nutrición, porque donde va a parar el gran contenido calórico que tiene un puré de verduras con una cucharada de café de aceite de oliva!
Es probable que os aleccionen en la higiene de vuestro bebé, como si cada uno de nosotros no fuésemos expertos en higiene personal. (Si he dicho la mayoría, lo sé, hay excepciones que huelen francamente mal ).

Ya ni os cuento la etapa escolar, si se porta mal es cosa tuya; si no atiende también; si es demasiado tranquilo es que estará enmadrado; si llora, culpa tuya; si pega…
Eso si, si el niño es inteligente, empático, educado… Es gracias al sistema educativo, a que ha salido bueno(Que suerte tienes!, los genes paternos suelen tener mucho que ver, porque tu primo menganito era así de bueno…

Conocéis muchas profesiones donde cada paso o acción suponga un riesgo?
Pues eso es la maternidad, una carrera, donde según el saber general los obstáculos te los pones tu.

Y si pretendéis trabajar fuera de casa ni os cuento, porque hacemos encaje de bolillos para conciliar, para tener horarios decentes, para llegar a todo, además de vivir en una carrera perpetua, en la que a menudo echarás en falta tiempo para ti, tendrás que lidiar con comentarios malintencionados, y cualquier falta o cualquier favor que pidas estará muy mal visto, porque es muy poco comprensible que pidas un día para llevar a tu hijo al medico
Ah!! pero si ese día lo pide un tío para ver la final de su equipo favorito en otra ciudad es un machote!!!
No hablamos ya de pedir un cambio de turno a un compañero sin hijos para no perderte la cabalgata de reyes, porque serás una insensible y egoísta mujer que pretende abusar por tener hijos.
Claro, claro, pro si ese mismo compañero te pide un cambio para no venir de mañana porque se va de juerga será jaleado y palmeado por todos.

Para bien o para mal el peso mayor de la casa y de la educación la llevamos las madres, y ojo! Que esta cambiando el panorama afortunadamente pero aún nos queda mucho por hacer, os queda a vosotros papis!!
Porque un montón de padres que conozco se llenan la boca de lo buenos padres, colaboradores y maridos que son.
Ejem, ejem, es que yo no quiero que colaboren conmigo, quiero que esté, que intervenga, que tome decisiones, y que sea una pieza fundamental junto a mi. Que abandone su carrera profesional para que podamos conciliar, que haga malabares para llevarlo todo, que cambie pañales y llene bañeras, y no sea un bufón para sus hijos, sino un pilar sobre el que crecer.
Para salir de paseo los domingos había adoptado un can.
Y es que estoy harta de padres perfectos que acusan de calzonazos a aquellos que crían a diario(no solo en fin de semana) que pese a los desencuentros con sus parejas en temas de crianza, que siempre los hay, crían cual madres.

Y pese a todo, pese a las dificultades, al entorno, al patriarcado, al machismo, al cansancio… sabéis qué?
No conozco a ninguna mujer, absolutamente ninguna, que no se emocione y diga:

Mis hijos, son lo mejor que me ha ocurrido en la vida.

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6 comentarios

  1. A mi no me da ni la vida, ni las horas ni nada….sobrevivo como puedo al trabajo, a la niña (tengo que escuchar que suerte, solo una, te juro que es como tener trillizos) la casa. Estoy casada, pero por horarios de señor esposo, soy una especie de madre soltera, que sólo se libra del momento cuento de la noche, todo lo demás es mio. Hago lo que puedo…

  2. pufff sí es verdad que se escuchan tantas cosas!! se tiene que tener mucha paciencia para no perder los nervios!!! yo hace poco también hablé en mi blog de lo mismo… sí todas hablamos de eso… algo de razon tendemos no?

  3. Cuantas verdades enumeradas en un mismo post. Menudo repaso a la maternidad moderna le has dado. Yo reconozco que soy una de esas nuevas malas madres, pero lo digo con la boca grande y a mucha honra. No supe conciliar y dejé mi trabajo por criar a mi bichilla. Ahora que estoy en casa sigo siendo una negada para la cocina y las tareas de casa… digamos que he aprendido a convivir con las pelusas en una simbiosis pacífica. Imagínate lo que dirán de mí: una mantenida y una vaga que encima no se ocupa a la perfección ni de su casa. Yo paso de meterme en vidas ajenas y vivo a mi aire, sin molestara los demás y aspirando a que a mí tampoco me calienten mucho la cabeza con estos asuntos. Pero hija, lo de meternos en las casas ajenas nos gusta tanto… El listón sigue estando muy alto para las mujeres actuales. Yo ya he asumido que a él no llego, así es que me he acomodado en mi posición de mala madre que hace lo que buenamente puede para criar medianamente bien.

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