las curvas de crecimiento maternales

Si, todos conocemos las curvas de crecimiento, esos graficos que nos tocan las narices a todas las madres, pero no miden la altura y peso de nuestros retoños, no, miden nuestra calidad maternal, porque las curvas es como la lotería, todo el mundo quiere que le toque, pero cuando toca no es lo que uno quería y conlleva muchos impuestos.
Si estas arriba, mantente! No bajes ni un punto!! Si estas abajo, sube!! Porque un percentil bajo es catastrófico!
Vas a la revisión y tu pequeño ha subido los porcentajes, premio! Pero tranquila, la vecina, el pediatra, la enfermera, tu madre… Todo el mundo te instará a superarte, como si en lugar de niños tuviésemos patos a los que llenar el estomago con embudo.
Me recuerda a la típica imagen de adolescentes americanos fornidos en concursos de beber cerveza:
BEBE, BEBE, BEBE, BEBE!!!!!! Jaleando al pequeño en cuestión para que trague y engorde adecuadamente.
Porque de eso se trata, no de que crezcan, sino de que crezcan por encima de su percentil, del vecino, de los compañeros del cole, de su primo…

Tengo tres hijos, el mayor perdió un 30% de peso de nacimiento, estuvo enfermo, así que no es algo normal, pero si lógico, una enfermedad en los primeros días consume, si añadimos serios problemas de agarre y deshidratación tenemos el cóctel perfecto, eso me marcó profundamente, llevar un control exhaustivo del gramaje, asistir al control permanente del peso por parte de los profesionales y escuchar por parte de todo el mundo lo pequeño que era.
Si, era muy pequeño, entre otras cosas por prematuro, pero eso no importa, no es un hecho a tener en cuenta para todos los expertos mundiales de escalera!. Fue subiendo su percentil, del 3 al 90, y ah!!! Eso era vida, qué grande! Qué alto! Y si, caí, caí en el sucio juego de todo el mundo.
Si engorda eres buena madre. Las malas madres tienen hijos flacuchos y bajitos, aunque la madre en cuestión mida metro y medio y pese 40 kilos, sus hijos han de ser talla XL, si o si.
He asistido estupefacta a conversaciones donde se ponía en tela de juicio a Fulanita como madre por la medida de sus hijos…
Claro es que Fulana hija es la mas bajita de la clase, porque mi hija Menganita le saca una cabeza!
Claro!!! Y tu dos a su madre, y teniendo en cuenta lo poco que recuerdo sobre las leyes de Mendel, el loco aquel que estudiando guisantes descubrió la herencia genética, es bastante esperable, de padres pequeños, hijos pequeños, de padres grandes, hijos grandes…
Si, hay muchas excepciones, lo se, pero la hija de Fulana esta estupendamente alimentada, es bajita y punto, y la hija de Mengana es grande como su santa madre.
Y esto que puede parecernos mala leche es costumbre, porque a todos y todas nos afecta, el peso es un medidor y un motivo de examen y crítica constante.
Mi segunda hija, nacida a termino, 3 kilos y medio y duplicados en un par de meses de vida…
Uys, pues estos bebes tan grandes no se disfrutan, ha nacido ya criada…
Seguro que no le das cereales?
La ventaja de que tu segunda hija crezca por encima de los percentiles es que aprendes que cada niño es un mundo y el peso debiera ser como hace treinta años, que se controlaba mucho menos que ahora, cuántas básculas son responsables del fin de una lactancia?
Cuántas madres sufren insomnio antes de la visita al pediatra?
Cuántas mienten como bellacas para no sufrir las malas caras de su enfermera o de su pediatra?

Os pongo un ejemplo que podéis encontrar en cualquier tabla, un bebe de doce meses, puede pesar según los percentiles entre 7 y 14 kilos. Estamos hablando del doble de peso entre un niño que esté en la parte mas baja de la tabla y otro que esté en la más alta, y los dos son niños normales, sanos, activos, bien alimentados…
A qué estamos todos de acuerdo? Entonces por qué no dejamos de preocuparnos por el peso? Por qué no dejan de machacarnos con tablas, percentiles y controles absurdos?

Mi tercer hijo, nacido cinco semanas antes de tiempo, 3 kilos, perdida de un 15 % de peso en los primeros 15 días, aumento de un 60 % en el mes siguiente, había problemas en la lactancia? No, apenas, sin embargo en la primera revisión nuestra enfermera pese a que le dije textualmente que no me preocupaba la perdida de peso, por ser prematuro, por ser mi tercera lactancia… Me contestó que debería preocuparme y controlarlo, porque si no habría que darle biberón. Textualmente, no puedo omitir, que es encantadora, pro lactancia… Pero el peso es un gran problema para ella y para todos.
Profesionales oprimidos por unos tiempos ridículos para hacer exámenes, por una falta total de pediatras haciendo que los que están se saturen y no den abasto.
El peso se ha convertido en una herramienta indispensable. Allí donde antes se controlaban otras cosas, se hablaba con los padres, se tenían en cuenta a la familia porque se conocía, ahora solo existe una tabla y ni siquiera la evolución del niño sobre ella.
Todo son ejemplos claros, sales de la revisión y lo primero que haces es contarle a amigas y familia, lo bien de peso que va tu niño.
Un bebe gordo es un bebe sano, si sobresale en la fila del cole es que estás haciendo tu papel correctamente.
Dan ganas en lugar de darles los primeros Cola-caos, enchufarles una manguera de leche con manteca…

Qué alta es la niña! Cuántos años tiene? Dos. Uys qué alta para su edad…
Realmente apenas hay diferencia con otros niños de su edad, pero es una forma de halago, esta el “Qué guapa”, seguido del “Que niña mas buena” y por último lo alta y grande que es…
Lo lógico en estos casos es que te llenes de orgullo, se te caiga la baba y engordes hasta limites insospechados…

Digamos basta!!!
Dejemos de utilizar las medidas de nuestros hijos como notas a la capacitación de sus madres, porque es ridículo, insano, horrible.
Porque estropean lactancias y hacen de otras una época de cronómetro y control, porque pone nerviosas a las madres con los primeros alimentos y persigue a sus hijos hasta casi entrada la adolescencia.
Porque sirve para vendernos productos de todo innecesarios con la idea y el convencimiento de que estarán mas sanos y crecerán mejor con tal o cual marca de suplementos.
Definitivamente los percentiles debieran ser algo de uso estrictamente pediátrico, quién los sacó a pasear tan alegremente a la calle?
Quién nos descubrió su poder sin enseñarnos a comprenderlos?

Tengo 3 niños percentil 20, percentil 85 y percentil 70. Id preparando el juicio…

 

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10 comentarios

  1. Me encanta tu blog pero es que este artículo me ha llegado al alma. Mi marido y yo somos muy altos y delgados, peque A pues lo mismo a sus diez meses. Aún así en la última revisión la enfermera insistía en biberón (hago LM exclusiva y BLW) para que gane peso, porque aunque está sana así se la verá más “compacta” que está muy finita. Es de una ignorancia total y absoluta.

  2. es increíble y lo peor de todo es que creo que ni ellos mismos los entienden!!!! si el niño esta bien, esta sano y se le ve feliz,… pues estará más alto o más bajo en función de los genes y demás!!!

  3. Cuidado con banalizar las curvas de peso! Efectivamente no son una competición, pero son medidas importantes y permiten detectar patologías graves.
    La mayoría de niños son sanos, por fortuna, pero unos pocos necesitan ayuda porque sí tienen problemas de salud.
    Si falla la confianza en el pediatra o la enfermera, hay que preguntar para reforzarla, sino convence: cambia de pediatra, no culpes a la curva.

  4. ¡Qué te voy a decir yo de esto! Mi hija ni siquiera entra en la tabla y sin embargo, después de 19 duros meses de juicio permanente, está perfectamente sana. No será gracias a su madre que es malísima, claro, pero ahí está 😉

  5. totalmente de acuerdo.. las tablas de percentiles son un arma más para hacernos ver lo #malasmadres que somos… y eso que yo he tenido un muchachote de percentil muy alto.. ¡¡madre mía!! pues mira que esta chica va a saber hacerlo (mi suegra) pero… niña de percentil bajito y pequeñita a más no poder (y eso que sus padres somos muy altos) pues a mi la verdad es que me daba igual… ella estaba feliz y eso es lo que me bastaba… y oye.. que ha crecido, cuanto??? pues no lo se pero ahora yo la veo más alta y sigue estando igual de sana y feliz… comiendo de la misma manera… así que… ahora cuando una madre primeriza me viene preguntando por los percentiles y que pasa por estar en el 15 o en el 90 siempre les digo lo mismo… que están dentro de la normalidad, sin más 😉

  6. Yo con esto de los pertentiles me hago un lío tremendo. Para mi es como si me hablaran en chino, y lo único que sé es que sí o sí me van a echar la bronca. La Mayor acaba de cumplir tres años y está en el percentil 97 de peso y en el 90 de estatura. Bronca por gorda. La peque tiene cinco meses y está en el percentil 10 de peso y en el 60 de altura. Bronca por flaca. Y las dos están estupendamente alimentadas y sanas… El que lo entienda que me lo explique!!!

  7. Pero quien ha dicho que ser alto, es ser mejor?? Y es tan tonto juzgar a un niño de menos de 3 años por su estatura, dios mio… Yo me preocuparia se la regla dijera ” la estatura es proporcional a la felicidad” así si me pondría a hacer de todo para que mis hijos crecieran.

  8. Yo escribí hace un tiempo sobre el tema de los percentiles y la percentilitis de muchos pediatras. Si tu hijo es de percentil 3 siempre no habrá problema. El problema es que nazca con un percentil 90 y a los 3 meses esté en el 3. Estos cambios bruscos son los que pueden encubrir una enfermedad o algún problema serio. Pero a la gente le deja más tranquilo ver a un niño rollizo y sanote que a uno flacucho, por muy sano que esté. Eso sí,cuando tengan 15 años todos preferirán al flacucho. ¡No aprendemos!

  9. ¡Ay! ¡Qué te voy a decir yo! Mi hija fue prematura y está en percentil 3 según las tablas de la OMS y fuera de toda gráfica según las del pediatra, que me tiene frita no, lo siguiente. Ella está sanota y vivaracha, ajena a todos los comentarios que tiene que aguantar su madre, y contenta de seguir mamando a sus 16 meses. 🙂

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