Los frutos…

 

Frutos. Eso son los hijos.
Los frutos de un árbol, tu vida, que en la plenitud florecen y dan regalos.
Pero no te pertenecen, son sólo flores de paso, hermosas, a las que cuidar y ver transformarse, para después dejarles ir libres desde las ramas para recorrer mundo y sembrar su simiente (La tuya)
Nacen de ti, pero no los posees.
Son parte tuya, se alimentan de tu salvia, cansan tus ramas, empobrecen tus raíces por el esfuerzo, pero no te pertenecen, y no te deben nada por tu sacrificio.
No pretendas que sean como tu, o vivir en ellos tus sueños perdidos.
Ya nacen siendo mas ricos que tu, porque suyo es el futuro.
Puedes alimentarlos, abrigarlos y amarlos mientras estén en tu rama, pero dejándoles espacio para su vuelo.
No son parte de tu propiedad ni de tu riqueza, es sólo el acto mas generoso que realizarás nunca, regalar vida.
No son tus siervos, ni te deben pleitesía, sólo llegan al mundo a través de ti.

Debes tener claro todo esto, y cuidarlos para que crezcan considerándote su raíz, educando mediante el ejemplo y el esfuerzo para que puede crecer a tu lado, rama con rama, raíz con raíz, hombro con hombro… Y juntos acrecentar el bosque.
Con tus actos decidirás donde posan sus semillas, si al lado del abrigo amigo o lejos de la sombra fría.
Como a iguales le debes respeto, como de iguales lo mereces.
Y es que la amistad, el respeto y el amor, no se posee, no se debe, no se exige, no se obliga, se comparte…
Y de vuestras experiencias, vivencias y esfuerzos dependerá el trato que os de la vida.
Los dolores comunes.
Y es que lo que duele no es el dolor, es la falta de amor, de ese que mata cuando se pierde.
Y es que no hay que se posea mas que lo que se ama y  se deja volar, que lo que se guarda en tu seno y se cobija sin egoísmo, que lo que se admira…

lo que duele no es el dolor, es la falta de amor, de ese que mata cuando se pierde -    

Mira a tus hijos, pero míralos con los únicos filtros posibles, los de la admiración, los del entusiasmo, los de la promesa, los del respeto, los del cariño, los de la ternura, son tu obra…
Apasiónate con ellos, de ellos, y para ellos, porque será lo único que quede de ti al final, si los crees mediocres, vacuos, débiles… Estarás hablando de ti mismo, de tu existencia, de tu impronta.
Mediocre, ningún hijo merece ese adjetivo.
Los hijos son un milagro, un regalo, perfectos, tal y como son.
Y debieran saberlo.
Su perfecta imperfección es lo que les hace únicos.
Ámalos.
El amor no puede ser mediocre, nunca.
No puede ser mejorable, ni conformista.
Tú te enamorarías de un mediocre?
El amor debe ser pleno, grandioso, increíble…
Mis hijos son todo eso y mucho mas.

Mis hijos son grandes por si mismos, magníficos, son la suma de todas las virtudes que los componen, y de todos los defectos que les hacen ser diferentes.
Si le dices a un niño todos los días que crees en el y en su valía, se sabrá poderoso para continuar solo el camino.
Si le dices que le quieres cuando se equivoca, y que tu amor crece sabiéndole también capaz de hacerlo, sabrá que equivocarse es parte de la vida, y aprenderá a enmendar sus errores sin traumas ni dramas.
Y es que hasta en los errores hay belleza

Si le dices a un niño  que crees en él se sabrá poderoso para continuar solo el camino -    

La mediocridad es fea, quién tiene hijos feos?
Quién no es capaz de ver belleza en su fruto?

No amar a un hijo es de cobardes, de quien no se atreve, de quien se rinde, de quien no corre para llegar a la meta, aunque llegue el último.
El fracaso es contrario a la cobardía, porque para fracasar, tuviste que intentarlo.
El fracaso no deja de ser vida, no amar es no intentar vivir.
Ama a tus hijos, como si no hubiese un mañana, como si el hoy, el ahora fuese para siempre.
Enséñales a quererse y respetarse en su inmensidad, con tu ejemplo, queriéndoles y respetándoles.
Enséñales a no rendirse, a seguir intentándolo pese a todo, aunque creas que no hay futuro, ellos, son el futuro…

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *