Hay malos días…

 

Hay malos días, malas semanas donde nos puede el cansancio, los nervios, las ganas de tener ganas.
Días largos, tardes eternas. Noches aciagas.

Hay días en los que como hoy, como ayer, como la semana pasada, te pido que te portes mejor.
Que comas con la boca cerrada, que no saltes, que recojas, que no hables tan alto, que hagas letras, que apagues la tele…
Y lo repito cien veces.
Y abres la boca al comer y saltas y no recoges y hablas alto y no apagas la tele y me enfado y cuando ya no puedo más vomito mi cansancio sobre ti.
Y tu me miras y sonríes, y en tus ojos no hay ni sombra de rencor.
Tan sólo amor. Incondicional, inocente…

Hay días en los que no paras, y haces ruido, y gritas y enredas y agotas, y en mi desgastada paciencia todo se hace grande.
Y se crecen las derrotas, y se entristecen las tardes.
Y te cansas de cansarme. Y me canso de que no te canses.
No hagas ruido! No grites! No enredes!
Y entre los noes me miras, y sonríes y vienes corriendo a abrazarme. Tan sólo amor. Puro…

Y hay días en los que protestas por todo, y no comes nada, y lloras por cualquier cosa, y no quieres hablarme y si hablas me discutes.
Y ponerte la ropa es una odisea de modas y caprichos y esto no, y esto tampoco y si no es rosa no me vale, y me duele, y no me gusta y termino pensando lo largo que se hará el día si en media hora ya estoy empachada de ti.
Y cuando mi cara es una mueca y el enfado me puede, y lamento no poder llevarte en pijama por el mundo me miras y sonríes y me besas. Y se me pasa…
Amor, incondicional, del bueno. Tuyo.

Y hay días en los que te agarras a mis piernas y no me dejas andar, y pides brazos, y lloras si me alejo diez centímetros y quieres todo lo que esté en mis manos, y no me dejas moverme, y reclamas teta y me agotas.
Y en la noche muerdes y mamas y lloras y no consigo descansar una hora seguida.
Y no puedo mas,y no es que necesite espacio, es que sólo necesito 3 centímetros para abrir la boca y respirar.
Y cuando me sobrepasas y me rindo y estoy al borde del abismo me miras, y sonríes y dices mamá como sólo tu sabes, “tus mamás” son “Te quieros”.
Tus miradas devoción. Amor, sólo amor…

Y hay días en los que te crees invisible y peleas y gritas y rompes y muerdes y llamas la atención.
Y te explico que no es cierto, que te veo, que te oigo, que te quiero, aunque no lo veas y sigas en tu afán de movernos los cimientos.
Y cuando se pierde la paciencia, cuando no quedan buenas palabras, cuando derrotas la calma…
Me miras y sonríes y tu mirada me rompe el alma, y me pregunto como puedes aún admirarme.
Y pese a sentirte abandonada e invisible me abrazas y el mundo gira en tu calor y me devuelve todos los amores perdidos, todos los besos robados, y me hacer grande y me llenas… Puro amor.

Y hay días, todos, en los que en algún momento olvido que sois niños y os reclamo tranquilos, y responsables y obedientes y quietos y limpios y comidos y leídos y bañados.
Y espero quietud, y manos limpias y reposadas, y bocas silenciosas y sonrientes, y noches de sueño profundo…
Y me miráis y sonreís pese a todo.
Porque vosotros no me pedís nada.
Sólo estar, sólo un beso, una caricia, un abrazo.
Porque me queréis tal y como soy, imperfecta. Pese a todo.
Y os conformáis con las migajas de mi tiempo.
Sois felices con una de mis sonrisas. Hacéis grande el mas pequeño de los momentos
Tanto que aprender, de vosotros.
Porque os quiero. Amor, sólo amor, incondicional, puro, perfecto.

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2 comentarios

    1. Así nos sentimos todas alguna vez. Cuando te sientas así de nuevo, no olvides que no estas sola. Y que compartiendo, es mas fácil 😉 Un abrazo

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