Benditos mocos…

moco

moco

Benditos mocos!!
Sí, que son un asco, un horror.
Si tienes bebes en casa te montan una fábrica (de mocos) en cuanto te descuidas.
Y te pasarás los siguientes tres o cuatro años suspirando por hacer un ERE y cerrarla a cal y canto, pero no todo va a ser malo en cuanto a mocos se refiere.
Ya te habrás acostumbrado a sorberlos con el aspirador nasal. Sí, es tu hijo, y hay un algodoncillo de por medio, pero un rato asquerosillo es, o no?
El hilillo permanentemente colgando todo el invierno, eso si tienes suerte y tus hijos no son de los de moco verde seco que parece un niño abandonado al que nadie le limpió hace una semana.
Luego están los amarillentos, esos flexibles que se pegan al pañuelo y a la nariz y te ves y te deseas para despegarlo.
Ojo con estos, no terminen en tu manga o en algún sitio bien visible…

Tu vas con tu niño, tan limpio, tan mono, recién salidos de casa, la raya bien recta con colonia.
Y allí está el moco, oportuno. Porque tu acababas de ver que su nariz estaba seca, hasta que te has cruzado con la vecina, o en el súper, o llegando a casa de la suegra, y ahí está, 3 centímetros de moco, que parece que no le hayas limpiado la nariz en un mes, y oye! Todo el mundo dispuesto a limpiarle la nariz al niño!
Porque esto da para otro post, todo el mundo lleva un pañuelo en el bolsillo para limpiar mocos ajenos, menos tu. Cuando mas lo necesitas, no tienes!
Haz la prueba, llevas al niño moqueando y salen pañuelos de todas partes. Tienen imán!

Vas arreglada, te has tirado una hora, y justo cuando  sales de casa, te das cuenta, llevas un manchón de moco brillante.
Suelen estar en los hombros, ahí donde además no te llegas para limpiarlo con urgencia. Dónde si intentas arreglarlo, será aún peor!
Es la maldición de los jerseys negros!

Pero no todo va a ser malo!
Tienen sus ventajas, muchas!!
Lo que aún no los veis con buenos ojos. Vamos a buscarles el lado positivo.

Vamos a ver,  a cuántas bodas, bautizos, cumpleaños, e invitaciones varias no te apetece ir?
Buscas excusas que sabes que no cuelan, terminas cansado y aguantando mecha?
Eso era antes de tener hijos!! Con tu mocoso en casa está solucionado, no tiene mas que seguir estos dos pasos.
1. Llama al invitador por teléfono mostrando tu frustración y pena por no poder asistir, explícale con pelos y señales la cantidad de mocos del pequeño, y la posibilidad de que estos se esparzan y contagien entre sus amistades…
2. Recuerda incidir en el color(Elije gama del amarillo ocre al verde) y el espesor.
Cuantos mas detalles escatológicos des, mejor.
Por no hablar del malestar del pequeño, porque claro, esta pesado, y cansado por el moco…
Seguro que se pasa la ceremonia llorando…
Y en dos minutos y medio te has escaqueado apaciblemente…
Y sin culpabilidad alguna. Porque al fin y al cabo es una realidad. Mocos tiene!
Lo mejor? No te lo tendrán en cuenta! Ni tu cuñada!
Garantizado, de hecho admirarán tu entrega, perderte el evento del año por acompañar a tu pequeño mocoso…
Y si al día siguiente te ven por la calle tranquila, que nadie pensará mal, los niños son de natural dureza, y de un día a otro mejoran que da gusto.

Otra ventaja, cuántas veces te ha pasado? Te vas a trabajar y cuando llegas a la oficina, o a esa cita importante ves que llevas una mancha de café, o de a saber que, en algún sitio visible. Horror!!! Qué haces? No tienes muda, no son horas de irte de compras, qué imagen vas a dar?
Tienes hijos? Pues tranquila! Tan sencillo como explicarlo.
-Ups! Mi niño, tiene mocos y mira que desastre (el color no importa, tranquilo que nadie va a osar discutírtelo!
Y es que los mocos son sagrados!!! Aunque huelan a café! Y tu preocupándote! Antes de ser padre/madre te hubiese preocupado, pero ahora puedes ir como quieras.
Además llevas toallitas siempre encima, seguro que puedes hacer un apaño y agrandar la mancha antes delimitada a dos centímetros por un manchón mojado con olor a aloe vera…
Tienes hijos! Nadie se atreverá a decirte nada, eso si, te mirarán mal.
Pero estamos acostumbrados!

Los mocos son un buen ahuyentador de cansinas de esas que achuchan mofletes.
Autodefensa infantil. Inmunoterapia mocosa.
Ni bacterias ni virus ni nada, defensa personal. A ver quién se atreve a besuquearle con una pila de mocos.
Ya sabéis, si queréis evitar a esa vecina besucona, cuando vayas a entrar al portal prohibido usar el pañuelo.
Los mocos son una defensa del cuerpo que es muy sabio. Sí, pero no porque lo digan los médicos, porque lo digo yo, de pronto tu casa huele como una fosa séptica en agosto, y tu hijo tan pancho.
Sí, se ha cagado, pero sus maravillosos mocos no le permiten sufrir su olor.
Autodefensa natural otra vez. Que tenía que inventar algo para que los niños recibieran atención y un cambio de pañal rápido, el olor, y claro, el primero que sufría el niño.
Pues unos mocos estratégicos y se acabó el sufrir! No pueden oler sus propias pestes!
Y es que en el fondo, los mocos son nuestros aliados!
Todo son ventajas, tan sólo hay que verlos desde el lado adecuado.

Y si no conseguís verle la parte positiva, tranquilos!
En cinco años se pasan! Año arriba, año abajo…

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *