Los terribles dos años. Pura magia.

Los terribles dos.

Llegan un poco antes a veces, o tal vez un poco después, depende de los niños.
Seguro que has leído sobre ellos.
Hoy me toca a mi, y es la tercera vez que los pasamos, y cada vez son nuevos.
Los dos, los terribles, los malhumorados, las rabietas, los gritos, los NO!
Esos dos, que se esperan con miedo, de los que habrás leído cual película de terror.
A qué temer? A esas rabietas que te sonrojarán por el mundo? Por qué? Párate. De verdad te importa lo que puedan pensar los demás?
De verdad no puedes pararte y ver cómo crece hoy, en este momento, ahora?
Lo se, no es fácil, cuando no entiendes su frustración, su dolor, su enfado. Se hace imposible manejarlo, se pierden los nervios…
Sólo va a tener estos dos aquí y ahora. Nunca más sentirá con tanta fuerza, con tanta emoción, tan extremadamente…
No los temas, no te enfades, acompáñale, y descubre el maravilloso niño en el que se convertirá mañana.

Los terribles dos… O los maravillosos dos?
Cambia tu forma de verlos. Cambia el nombre.
Son magia, pura magia.
Y es que mi pequeñín esta al borde, a dos meses de cumplirlos, y ya estamos en ellos, con esa independencia abrumadora, recién adquirida, ese “yo solito” permanente, ese ni contigo ni sin ti, ese amor profundo que de repente se convierte en violencia, esa risa infinita que se convierte en un mar de llanto.
Los dos.
Ese carácter, insobornable, decidido, inamovible. NO, y es no. Sin contemplaciones, sin negociaciones.
Está descubriendo el mundo, el mundo sin mi, sin nosotros.
Se está sabiendo propio, capaz, conquistador.
Y es autosuficiente, valiente, explorador.

Si se enfada se enfada como para una guerra, y suelta bombas incontenibles, terribles, aterradoras, oscureciendo nuestro hogar.
Haciendo difícil cualquier tarde, creando batallas encarnizadas ante cualquier ofensa diminuta.
Y cuando ya lo das todo por perdido, cuando no te queda paciencia ni esperanza, sale el sol, y allí donde creías que la batalla sería la última amanece una nueva sonrisa, una mirada limpia de amor puro y desarmados todos comienza la paz, o al menos una tregua hasta la siguiente batalla.
Y así vivimos entre cambios bruscos, entre tormentas y soles espléndidos. Creciendo, porque sus centímetros nos crecen metros.

Todo lo vive intensamente.
Canta hasta dormirse.
Salta hasta caerse.
Baila hasta romperse.
Rie hasta las lagrimas.
Llora hasta el agotamiento.
Vive.
Con fuerza, pasión, entusiasmo.
Como si cada segundo fuese único, mágico, nuevo…
Porque cada segundo es único, mágico y nuevo para el.
Y brilla, y con su luz nos deslumbra a todos.

Cuándo crecimos y perdimos esa vehemencia?
Esa ilusión en cada segundo?
Esa dulzura fruto de comer la vida gajo a gajo.
Esa fuerza.
Ese hambre por aprender, hambre de vida, de descubrimiento.

Es mágico ver ese cambio.
De bebe frágil a niño consciente.
Consciente y enfadado porque ya no somos uno.
Consciente de su fuerza, de su movimiento.
Ese bebé que ayer pedía brazos, hoy pide camino.
Y esta madre que soy yo, no puede evitar verle como aquel pequeñín diminuto al que conocí una madrugada.

Compartir sus descubrimientos, acompañarles exhaustos, en su conquista de la vida.
Y mide sus límites y los nuestros, y en cada segundo comprime una aventura.
Y en cada palabra de su lengua de trapo esconde una nueva idea, una nueva historia, un nuevo juego.

Y reclama, grita, corre, salta, exhorta, habla, cansa, ríe, agota, llora, sueña… Nos enamora.

Y cada uno de sus descubrimientos lo hace nuestro. Y redescubrimos mundos que pensábamos perdidos.
Y cada una de sus sonrisas nos ilumina. Y nos enseña nuevos horizontes y nuevos soles nos calientan.
Y cada una de sus palabras nos descubre algo invisible hasta ese momento a nuestros ojos.
Y cada una de sus trifulcas, nos enseña su fragilidad y sin embargo es su fuerza irrompible. Caos, contradicción, antagonía.

El imitante, el ilusionista, el Marco Polo de emociones y espacios.
El inventor de peligros.
El colonizador de juegos.
El imitador de sus hermanos.

Los maravillosos dos.
Que no te engañen, no son terribles, todo depende de los ojos con que los vivas.
Con los tuyos, de vida rápida, obligaciones, orden, agenda, números…
O con los suyos, de aprendizaje, crecimiento, sorpresa, miedo, valentía…

La primera frontera cruzada.
Adiós bebé.
Maravillosa vida.
Disfrútalos. Pasan tan rápidos…

Los terribles dosaquí

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11 comentarios

  1. Precioso! Me ha emocionado mucho, parecía una descripción perfecta de mi hija.. lo leí tres veces seguidas para saborear bien cada palabra. Me esfuerzo cada minuto por ver “los dos” con los ojos de ella. Muy bonita esta etapa. Aunque por momentos pueda desesperar para mí está siendo lo más bonito que he vivido hasta ahora.

    1. Hermoso post, Hay que darle esta lectura a los diversos caminos y tonos de nuestras vidas para que sea mas maravillosa! Estoy totalmente conmovida al leer, en el post, a mi hija hermosa Barbara, tomaré la invitación de disfrutar con amor su avasallador presente, que a sus 19 meses empieza a pasárselo bomba y a mostrarme con dulzura y toneladas de picardía que ya coquetea con ser una niña consciente!

  2. ¡Que post tan bonito y que identificada me siento! Es mi primer hijo y estamos totalmente inmersos en estos terribles/maravillosos 2 años. Gracias por poner palabras a las emociones que tanto mi hijo como yo sentimos en estos momentos. ¡Hasta he llorado de la emoción! jejeje….
    Enhorabuena de nuevo por tu post y gracias por compartir!!!

  3. Hermosa lectura sobre los 2 años me he identificado mucho con mi bb ahora disfrutare mas a mi bb ya que esta dejando esa hermosa etapa y a pesar que soy tolerante con sus berrinches silenciosos lo sere aun mas gracias totales por la horientacion 😀

  4. muchas gracias!! es hermoso tu escrito… quisiera detener el tiempo…. desde que nació…pero por mas que lo disfruto intensamente, el sigue creciendo!…. no me pierdo nada…. soy su fan…. !! para mi es maravillosa esta etapa… aprendo de el a mirar como niña… y maravillarme de todo lo que existe… un hijo es como una “inyección de vida”…. lo unico que ha hecho es mejorar el ser humano que soy…. ojala todos los padres seamos concientes del milagro que nos han concedido al permitirnos traerlos al mundo y ser testigos predilectos de su exquisita existencia!

  5. Hola, buenas… Me llamo Maximilian. Aprovecho la campaña de Bitácoras para pasarme por aquí y dejarte mi voto… y de paso pedirte que si tienes un hueco en Arte y Cultura para “hazmepoeta.com” yo también sería my feliz… Muchísimas gracias por adelantado y suerte!! Saludos

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