Udo. Solamente un niño.

Para los padres de Udo.
Para Udo, para ti, para mi…

El mundo de pronto se oscureció y dio miedo.
Fue el mismo día en el que hablaron con ellos.
No le notáis nada?
Vuestro hijo es diferente.
Diferente.
Y ese diferente sonó aterrador.
Diferente.
Cuántos niños diferentes conoces? Tda tdah tea tgd y un millón de siglas entre las que perderse
Asperger, autismo, hiperactividad, déficit de atención, trastornos del desarrollo, trastornos de la sociabilidad, trastornos psicomotrices…
Un mundo nuevo, oscuro, asfixiante, lleno de letras y nombres.
Apenas había comenzado en la escuela.

Y su niño, su súper héroe, hasta entonces, perfecto, inteligente, divertido, maravilloso, dejó de serlo, para convertirse en una muestra de estudio permanente: Por qué hace esto? Será normal esto otro? Tal vez… Y si…
Las sonrisas de el seguían siendo las mismas. Las de ellos habían perdido brillo.
El colegio había dejado de ser ese lugar seguro. Le habían señalado, a el, a ellos.
Cómo creerlo, cómo verlo? Cómo no haberlo visto antes?
Se culpaban, por haber sido ciegos, por no haber sabido educar, por no ver, por sentir, por amar mucho.
Y buscaban comportamientos, buscaban rasgos, sospechaban palabras, medían, milimetraban…
Mientras esperaban la etiqueta. Temida, pero para todos necesaria.
necesaria les dijeron, para ayudarle. O para marcarle como a una res.

Y recorrían un camino, tortuoso de especialistas y hospitales y pruebas y test y preguntas y entrevistas…
Y el? El seguía siendo el niño risueño, feliz, divertido que movía el mundo, el superhéroe de todas las aventuras, incapaz de entender, tanta visita, tanto medico, tantos test.
Y ellos esperaban, mientras sujetaban con pesas sus pies al suelo, para no salir corriendo, para no buscar cobijo en una cueva profunda, donde no respiraran el mismo aire, donde no corriera el tiempo, donde su niño siguiese siendo eso, un niño.
Un niño feliz.

Y acurrucarlo en brazos y pedirle que no creciese, que no se envenenase con el mundo.
Que no se acercase, que el mundo a veces muerde, daña, pone etiquetas a los niños diferentes, los marca y pretende meterlos a todos en el mismo molde, donde ninguno sobresalga, donde ninguno se diferencie…
Mandemos el mundo a la mierda dijo.
Huyamos, juntos, lejos de todo.
Y se imaginaron surcando el mar, sin escuelas, sin especialistas, sin relojes, ni premuras…
Sin necesitar nada más que sus abrazos.
Aprendiendo a su paso, creciendo sin prisas
Qué pare el mundo! Pero el mundo no paró, ni siquiera redujo la marcha, y a la velocidad del viento les arrastró, los engulló sin misericordia.

Y llegó un diagnóstico, y hubo que pasar el duelo, negarlo primero, gritarlo, llorarlo, después.
Y llegó un día en el que necesitaron aceptarlo, y con sus diferencias abrazarlo y amarlo más que nunca.
Y si el amor no basta? Se preguntaban.
Qué duro descubrir que el amor no todo lo puede, no todo lo cura.
Que los besos, antes mágicos, han perdido su brillo y su luz.
Ya no bastan las tiritas.

Cómo crecerá?
Cómo será cuando no estemos a su lado?
Cuándo no podamos acompañar su camino, cuándo necesite seguir sólo, sin guía?
Cuando llegue ese día, estará preparado?
Cómo explicarle a un niño sus diferencias, cuando sabes que pueden dañarle. Cómo no explicarle y que le dañen?
Quién nos enseña a hacerlo? Quién nos acompaña?
Nadie estuvo jamás preparado para despedirse del niño que vio nacer, que soñó… Para decirle hola a ese otro niño, igual, pero distinto, resultado de un diagnóstico.
Bastarán nuestros abrazos para protegerle? Bastará nuestra fuerza para luchar a su lado?
Y cuando flaqueemos?

Soledad, dolor, miedo. Silencio. Shhh.
Silencio. No lo cuentes, no lo expliques. No lo entenderán, y en el peor de los casos lo utilizarán en su contra.
Y a partir de ahora? Cuando se le “note”, cuantas veces tendremos que ver sus caras?
A cuántos cumpleaños no le invitarán?
Cuántas veces odiaremos a alguien, viendo esos detalles que le romperán el corazón?

Es un niño con tda tdah tea tgd asperger autista hiperactivo con déficit de atención con trastorno del desarrollo del lenguaje de la sociabilidad con trastornos psicomotrices con retraso cognitivo con síndrome…
Es un niño.
Es ese niño que aletea en el parque, el que no quiere jugar al futbol, el que se sienta al lado de tu hijo, a veces invisible, a veces molesto.
Un niño.

Y se miraron, y se sintieron solos y asustados.
Y aprendieron a vivir, no con sus diferencias, pues el nunca fue diferente, sino maravilloso tal y como era. Como es.
Aprendieron a vivir con las diferencias que les marcaron los demás, sabiendo que derrocharían lágrimas cuando fuese arrinconado,
masticarían rabia, cuando fuese excluido,
escupirían bilis ante todos los dolores recibidos,
impotentes tendrían que aprender a ser fuertes, cuando ya no quedase fuerza.

Hoy no hay mañana, sólo oscuridad.
Un niño con unos padres aterrorizados, ante el futuro.
Con un futuro que necesita escuchar más y comprender menos.
Con un mundo que necesita conocer la palabra inclusión.

Udo.
Un niño con tda tdah tea tgd asperger autista hiperactivo con déficit de atención con trastorno del desarrollo del lenguaje de la sociabilidad con trastornos psicomotrices con retraso cognitivo con síndrome…, un niño sin etiquetas.
Y decidieron amarle sin descanso, sin miedo, y esperando que el futuro no les pillase desprevenidos.

TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad)

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2 comentarios

  1. Qué duro y cierto a la vez lo que expones. Como mamá de un niño cn TEA me siento reflejada en tus palabras. La vida a veces nos lleva por caminos que ni sospechabamos y cuando ese camino se te plantea de repente es dificil de digerir,pero ellos siguen siendo los mismos que antes del diagnostico y los padres tenemos que hacer un esfuezo para conseguir que esto sea así. Me ha encantado esta publicación!

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