Mujeres

Mujeres y mujeres.
Soy feminista. Qué le vamos a hacer!
Considero que es una necesidad social, porque mal que nos pese sigue existiendo una desigualdad brutal en todos los ámbitos.
Ayer leí un comentario que me hizo pensar muchísimo.
Le he dado muchas vueltas.
Ante una crítica sobre los disfraces de mujer y de niña en el mercado, muchas mujeres defienden su derecho(Lógico y absoluto, además de muy respetable) de vestirse como quieran.
Y me parece realmente sano pensar así.
Entiendo que ante las críticas cíclicas en navidad a la presentadora que enseña las bragas, haya defensas a su libertad individual, y a su íntimo derecho a vestir como quiera.
Creo que es una cuestión de entendimiento, no se critica su forma de vestir, se critica el uso que se hace de su cuerpo. No por ella misma, sino por el resto, como un producto más del mercado, cotizable por si mismo.

Una vez mas ha salido a la luz la defensa a vestirse como se quiera, acompañada de algo que aunque es real, no se suele exponer, por lo políticamente incorrecto que conlleva.
“Si una mujer se pone ese tipo de ropa tal vez sea porque le guste ir así, ser mirada por la calle y recibir comentarios sobre su aspecto”
Una mujer tiene derecho a vestir como quiera, a utilizar su cuerpo, a ser admirada, a que le digan cosas(quiero entender que piropos educados que no leven un contenido degradante explícito, o tal vez si, quién sabe), en definitiva a utilizar su cuerpo en su beneficio social.
Hasta ahí, todo correcto, no?
Porque al margen de compartir la forma de verlo, sigue siendo muy respetable.

Ahora bien, esa necesidad, de que otros, nos admiren, de que otros nos midan en razón a nuestros cuerpos de donde sale?
Es natural? Es necesaria? Nos conviene?
Quiero creer, que las mujeres adultas, maduras, seguras de si mismas no necesitan utilizar su cuerpo para recibir la aprobación de nadie, mucho menos de personas desconocidas en plena calle por ejemplo.
Ojo! Creer esto no significa que no lo respete, puedo entenderlo aunque no lo comparta.
Y no lo comparto porque considero insana esa necesidad, el vestirse de determinada manera no porque me sienta bien, a gusto conmigo misma, sino como herramienta para que los demás disfruten, y me lo hagan saber mirándome y diciéndome cosas.
Y lo considero insano, porque creo que es fruto de la educación recibida, es fruto de convivir en una sociedad intrínsecamente machista.

Para mí, lo sano y respetable es que te vistas como te salga del mismísimo moño porque te gustes a ti misma, no porque necesites que alguien, un tío, la sociedad, o el albañil de la obra de enfrente te miren o te digan una burrada.
De ahí la necesidad de cambiar las cosas, de ahí la necesidad de mejorar la sociedad y luchar contra el machismo.
Porque NO queremos ser objetos, porque no queremos que el futuro de nuestras hijas dependa del tamaño de sus tetas y no de su celebro.
Porque debemos educar a la siguiente generación para creer en si mismos independientemente de su aspecto.
Crear una sociedad en la que para lograr un puesto de trabajo no se tenga que entrenar la musculatura para conseguir elevar el culo, que tenga más peso entrenar la mente.
Una sociedad en la que no nos eduquen desde niñas en que las mujeres en carnaval debemos enseñar cacha o escote, en el que los disfraces de las niños no sean sexistas, para que cuando lleguen a la edad adulta se disfracen para disfrutar y no para que disfrute el resto.

Porque cuando habláis así, y os empeñáis además en atacar a quienes denunciamos las desigualdades acusándonos de envidiosas y coartadoras de libertad, estáis dibujando un mundo en el que lo único que vale es la presencia física, donde las mujeres somos trozos de carne al peso, sin valía más allá de cierta edad.
Estáis alimentando a quienes nos juzgan por nuestro aspecto, a quienes nos limitan.
Porque más allá de la libertad personal, existe la conciencia social, porque lo individual no puede restar derechos y libertades al resto.

Y como siempre recordad, una de cada mil, podrá utilizar su cuerpo para lucrarse y vivir una maravillosa madurez al margen de su aspecto, disfrutando de los réditos.
El resto señoras, seréis descartadas en entrevistas, seréis ninguneadas por vuestro peso en la puerta de ese lugar de moda, o tan siquiera podréis escoger la ropa con la que vestiros porque las tallas son ridículamente escasas.
Lo que hoy defendéis, puede mañana suponeros una cadena que os ate.

Y entiendo que a muchas mujeres les pueda molestar mi forma de defender lo que pienso, pero sabéis qué?
No me importa. No me miro en vuestros ojos.
Tengo una hija, y me miro en los de ella.
Y espero que el día de mañana, sea ella, la que pueda mirarse en los míos y sentirse orgullosa de su reflejo.
Por las mujeres del futuro, merece la pena la lucha.
Y aunque penséis que hay mujeres y mujeres. Somos mujeres todas, y la lucha también es vuestra.

Libertad. La de vestirse para gustarse independientemente de a quien se guste.

La imagen no debe formar parte del guión de vuestra vida. El decorado, no hace película.

Los ojos en los que me reflejo
Los ojos en los que me reflejo

 

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