Madres que sueñan

Madres que sueñan…

Y nos juntamos, y hablamos, y compartimos.
El día a día, los malos días, los días buenos.
Y nos juntamos, buscamos afinidades.
Afinidades, no de gustos, o de trabajos, no.
Nos juntamos, la madre del que tiene tea, del que está en trámites de evaluar, del que no evaluaron pero el corazón le dice que tiene algo, del niño con un trastorno, del diferente…

Y hablamos y nos desahogamos.
Sin juzgar, poniendo un hombro, y un oído y muchas lágrimas.
Nos juntamos, las madres de los diferentes.
Y nos comprendemos.
Sin juzgar, sin ser juzgado.

Esos niños que alborotan, o que no saben callar, o que no sabes como responderán. Esos niños que serán mirados en todas partes, porque elevan la voz, porque no están quietos, porque preguntan, porque hablan. Porque no se comportan como el resto de los niños.
Y nos acompañamos.
Yo no te juzgo, como juzgarte si me veo en el espejo de tus ojos?
Yo no diré, ni pensaré que esa rabieta es porque está maleducado.
O porque no le has puesto límites.
O que la culpa es de los padres.
O que no le dieron un tortazo a tiempo.
Me quedaré a tu lado a esperar que pase, dando aliento en silencio, sin estorbar.
Sin juzgar.

No comentaré que estas cosas es porque son niños con poca estimulación de bebés.
O que lo dan las vacunas.
O que a los niños cuyas madres no trabajan no les pasa.
Yo no te miraré por encima del hombro cuando te llamen del colegio.
Ni creeré que mis hijos son mejores porque no les han llamado a 6 tutorías.
Estaré pendiente para cogerte el teléfono y acompañarte en el disgusto.
Abrazándote cuando te avergüences de tu vergüenza.
Estaré a tu lado cuando te caigas, cuando no puedas más, cuando necesites desahogo.
Yo no te juzgo.
Porque estoy de tu lado, porque estoy a tu lado.

Nadie te felicita en tu embarazo y te dice, pues a lo mejor vas a tener un bebe diferente.
Pues a lo mejor vas a conocer de cerca una capacidad diferente.
Nadie te prepara para un hijo con dificultades.
Todos los bebes nacen con un Nobel, un óscar y una vida feliz en los sueños de sus madres.
Nadie te prepara para soñar distinto.

Soñar distinto…
Aprender a hacerlo.
Madres que sueñan con que sus hijos de 7 años caminen algún día.
Madres que sueñan con escuchar un mamá con 4 años.
Madres que sueñan con una sonrisa en su rostro.
Madres que sueñan con que algún día aprenda a coger el lápiz.
Madres que sueñan con que su hijo le mire a los ojos.
Madres que sueñan con que puedan jugar sin supervisión en el parque.
Madres que sueñan con que le inviten a un cumpleaños.
Madres cuyos sueños se limitan a que algún día sea independiente.
Madres que sueñan para no sentir la soledad de sentirse diferentes.
Madres que sueñan.
Madres que sueñan.
Madres que sueñan. Y siempre bonito. Porque no hay sueños pequeños.

No las juzgues. No nos juzgues.
No rompas sus sueños.
Todo hijo es un sueño.
Todo hijo es un proyecto.
Un proyecto roto tras un diagnóstico.
Un sueño que hay que volver a soñar, a retejer con realismo.
Un proyecto que pese a todo volverá a enamorar día tras día, caída tras caída.
Para volver a levantarnos con las mismas ganas, con más empeño, con más fuerza.
Para cambiar las expectativas sin restarles fiestas, porque cada logro por pequeño que a ti te parezca es una hazaña. Una medalla, un premio.
Madres que sueñan.

Autismo

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3 comentarios

  1. Uff nunca te había leído y acaba de llegar esto a mi, es la primera vez que me siento entendida. tengo un niño de 9 años con autismo grado 1.
    ir a un parque a sitios con gente, es difícil, es duro, da miedo. y no, no te entienden. no entienden que si entra en bucle y se pone violento te aterre, no porque vaya a hacer algo grave, poco mas de un tirón de pelo, sino por las miradas, los comentarios, el vaciado de parque cuando llegábamos y era mas pequeño.
    cuando explicabas su condición y siempre algún bienintencionado te decía que necesitaba mas atención, mas rutinas, mas. como si lo hubieses echo mal desde que nacio.
    aterra, no tu hijo sino la soledad. aterra no tener un hombro, alguien con quien hablar sin que te juzgue.
    da miedo el futuro, el mañana.
    da miedo cuando no suspende mas que tres, después de repetir en infantil y en primaria y le haces un regalo por el esfuerzo, si, señora maestra, el esfuerzo que esta haciendo mi hijo, merece un regalo. y se que este curso probablemente también repita y que es el camino para sacarle del cole y darnos una plaza en un centro para necesidades especiales.
    y da miedo, cuando te llaman del especialista y te dicen que probablemente su autismo sea mas grave, o que la regresión que esta sufriendo es por una cormobilidad, y te hablan de tda, de epilepsia desde el año pasado, de ansiedad, de depresión…
    y te da miedo, ver que solo es el principio, que todo va a peor.
    y sin embargo cada di, cuando se acaba el cansancio, y las carreras y es estress diario de vivir con un niño con sus necesidades, cuando al fin duerme(tarde, por su insomnio) le miro y doy gracias por haberme permitido ser su madre.
    hoy también te doy las gracias a ti. por escucharme.
    hacen falta menos terapias y escuelas de padres y mas oídos y hombros.

  2. A mi esto me ha hecho valorar y ver el proyecto tan grande e ilusion que puso en mi y mis hermanos mi madre.
    Ella hizo que fueramos y yo realizara e hiciera li que yo queria y se merece ver los frutos de su esfuerzo

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