Yo ya no soy yo.

Yo ya no soy yo, yo me fui.
Ahora mi yo es un tu, un tu muy grande por tres.

Cambiará, lo se, está cambiando, crecéis y vuelvo a tener poco a poco mi espacio, aunque mi espacio siempre estará lleno de vosotros.
Se va recuperando con el tiempo.
Y tanto yo parece ahora vacío tras tanta riqueza, tras ese exceso de tu.

Y es que todo deja de ser yo, para ser tu cuando tienes un hijo.
Mi cuerpo, mi tiempo, mi aliento, mi pensamiento, mi sentir, mi vivir.
Ya no es mío, es tuyo.
Tu cuerpo, tu tiempo, tu aliento, tu pensamiento, tu sentir, tu vivir. Cedido en mi.
Yo ya no soy yo, ahora soy tu, y sin embargo nunca he sido tanto yo.
Tu eres tu, y nunca serás yo.
El milagro de con un yo crear un tu.

Ocupas todo, la vida…
Nunca podré olvidar el peso de tu cuerpo en mis brazos.
Ese primer ardor húmedo al llegar al mundo.
La tibieza de tu cabeza junto a la mía.
Esa calidez pegada a mi, siamés de mi.
La necesidad animal de olerte al nacer, de respirar tu pelo, tu piel, tu ser.
Tu necesidad animal de alimentarte de mi, de mi calor, de mi abrazo.
Quién se alimenta más de quien?
Las noches han sido muy cortas a tu lado, es verdad que he dormido poco, pero las ojeras más grandes han sido de mirarte, y no me cansaré nunca de hacerlo.
No me cansaré nunca de maravillarme por el milagro de tu existencia, de ese trozo de mi.
Un trozo, un pedazo de mi alma que se ha roto con cada uno, un parte de mi que he regalado con pasión.
Pura vida.

La vida se me ha acortado, ha volado a tu lado.
Los años han sido semanas.
Los meses, días…
Las horas, segundos.
He sentido que no sentía, mientras sentía tanto…
Y aún así, nunca he querido tanto, amado tanto, soñado tanto, vivido tanto… Tan intensamente.

Me has robado el tiempo, las energías, las fuerzas.
Y hasta en los días en los que el cansancio, el trabajo, las malas noticias me hacen sentir que todo sobra, tu risa lo cura todo.
Hasta en los días en los que necesito mas yo y menos tu, os miro y se me olvida todo.

Nunca faltó tanto yo, y sin embargo estoy completa.
Nunca tuve tanto tu, pero no me bastas.
Yo ahora soy tu.
Y mi yo, sin tu, ahora ya no es nada.

Pablo Picasso 1912
Pablo Picasso 1912

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