Yo no te amo…

Yo no te quiero.
Esto mas que querer, formas parte de mi, 20 años dan para mucho.
Cuántas historias, cuántos momentos, cuántos recuerdos.
Siempre juntos, en lo bueno y en lo malo.
Yo no te quiero, porque esto es más, eres mi conciencia, mis zapatos de caminar.
Eres mi muro protector y mi debilidad.

Yo no te amo, porque esto es más que amor, eres un todo, lo eres todo.
Eres mi primavera, mi día soleado, la primera gota de lluvia de una tarde de agosto, el olor a ropa limpia de la infancia.

Yo no te necesito, nunca te he necesitado, pero estar a tu lado me hace sentir que todo es posible, amplías mi valor, me das alas, fuerza, gracias a ti me acrecento y dilato, y me creo grande.

Como expresar en cuatro palabras lo que personificas?
Eres ayer, eres momento, eres mañana. Mi pasado, presente y futuro.
Siempre he creído que el amor es efímero, que tiene un comienzo y un final, sigo creyéndolo, por eso aprecio lo nuestro, porque pienso que de pronto podría terminarse, que nuestro futuro, un día podría ser simplemente efeméride, eso me hace valorar más lo afortunada que soy.
Eres mi opulencia y mi fortuna.
Se que debería cuidarte mas, pero esa empresa que hemos iniciado juntos, nuestra familia, me hace olvidar a veces que siempre estas ahí.

Sin ti el mundo se convierte en ordinario, mediocre y gris.
Sin ti simplemente no hay un yo.
Porque mi yo hace mucho que es un nosotros. No existen palabras.
Si mi tiempo expiara mañana, no habría lágrimas, prefiero el fin a tu lado, antes que una eternidad sin ti.

Para mi amor, para mi compañero de camino.

 

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Miedo. Simplemente miedo.

Llevo unos días dándole vueltas al tema, mi amiga Magda, removedora de conciencias de profesión, me hizo ver, lo frágiles que somos las madres…

Cuánto miedo y durante cuánto tiempo puede soportar una madre? Tengo un hijo y una hija. Los amo a ambos como a nada en el mundo, son mi principio y mi fin, me hacen dar un vuelco al corazón, todos los días, diecisiete veces: si tosen, si respiran fuerte, si no respiran, si lloran, si no los oigo, si se suben en alto, si se caen, si no se caen, si se hacen daño, si no comen, si comen demasiado… la lista es inagotable, rellenarla vosotras al gusto.

Pero hay terrores mayores, quien puede hacerles daño? Acabo de enterarme, una niña de 15 años ha sido mamá, no la conozco, no se quien es, pero el hecho de saberla madre, me hace pensar y dar vueltas, imaginar, temer…

Y si fuese mi hija?

Si en el mejor de los casos una mala educación sexual, o un simple descuido le trunca el futuro, pero es su decisión, aunque doliente, podría vivir con ello.
Pero y si fuesen unas manos extrañas profanando su cuerpo sin permiso, causándole una herida abierta, perenne, de por vida?
Una infancia, adolescencia arrebatada. Cuánto dolor! Solo pensarlo me tiene en llantos, que miedo tan grande mirar al futuro y pensar la posibilidad de esos daños y otros en nuestros hijos, en nuestra carne.

Por liberada, permisiva y moderna que me sienta, miro al futuro, y temo mas por ella que por el. Quiero educarlos en igualdad. Lo hago.
Quiero que aprendan sin tabúes sobre sexo, pero temo por ella. Un descuido de alguien sin alma le suponga una cicatriz en el corazón.

Me enferma sólo pensar que compartimos universo con pedófilos y seres de tal calaña, que serían capaces de robar la felicidad de mis bebes sin pensarlo, que haría si pensase que alguien abusa de mis hijos?
Qué juez me recriminaría una locura asesina permanente?

Cuánto miedo nos queda por pasar?
Mi pequeña corre y yo me pongo enferma, terror, 17 meses de inocencia… Y si se pierde? Y si la pierden? Que seria de ella si no la volviese a ver? Ni siquiera guardaría un recuerdo nuestro en unas semanas, ni siquiera mi rostro sería parte de su memoria. Jamás recordaría que su madre la amó. Me habrían borrado para siempre de su historia.

Miedo. Mucho miedo.

Miedo al presente, a los casos de niños, incomprensibles todos, asesinados, maltratados… Terror, cuando es por parte de su padres.
Qué clase de podredumbre ha de enfermarte para actuar en contra de tus hijos? Qué clase de monstruo habita en tu alma, para dañar y coartar su futuro? Incomprensible como progenitor semejantes pensamientos.

Se puede seguir caminando tras una perdida tan brutal? Yo creo que no, creo que la rabia, la venganza, y cuando estas se dejen de manejar tu alma, sólo el dolor permite seguir respirando.
No hay justicia en el mundo que devuelva la afrenta a una madre en semejante trance. Ningún castigo, devolverá jamás la perdida, ninguna condena solventará el dolor.

Miedo, de perderles, de que los dañen, de dañarles.

Miedo. Simplemente miedo.

El corazón en un puño, así lo siento hoy. Dolido por actos que no han ocurrido, que ojalá nunca ocurran.

Que nadie, ni nada ose robarles las sonrisas.
Que nadie, ni nada ose oscurecerles los sueños.
Que nadie, ni nada ose dañarles. Porque habrán herido la parte mas preciada de mi ser.

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