Los hijos de los demás son más guapos…

No, no malinterpretéis el título.
Sí, por supuesto que mis hijos son guapísimos, y buenísimos, y listísimos y ísimos, ísimos, ísimos, lo digo yo que soy su madre, tanto como los vuestros, seguro, aunque a veces nos pueda el entorno y nos sintamos extraterrestres.
Pero decidme que no os pasa, del Y yo más, pasando por Los malos hijos , llega…
La nueva entrega…
Los hijos de los demás son más guapos.
Eso me ha dicho hoy una mujer a la que aprecio además muchísimo. Y lo que nos hemos reído!
Así voy a poner letra a sus palabras.

Te lo digo yo.
Los hijos de los demás son mas guapos, y más listos, y más educados, y siempre van limpios y arreglados.
Esos niños que siempre van bien peinados e impecables. Que salen perfectos en todas las fotos, con sonrisa angelical y haciendo pose…
Coño!! De qué planeta vienen? Porque los míos no son así!!!
Y no me vengas con eso de que los míos seguro que son más felices, que sí, que lo son, pero es que los hijos de los demás también lo serán, digo yo.
Y sí, está muy feo comparar, pero es que es imposible no hacerlo.
Que yo soy una madre normal, orgullosa de sus hijos como la que mas, pero a veces me siento la rara.
Porque los hijos de los demás siempre sacan unas notas de la hostia, vamos que los exámenes de septiembre sólo los ponen para los míos.
Y son buenos en casa, buenísimos, se hacen la cama todos los días con precisión militar, y recogen la mesa, y ayudan a limpiar, y tu pensando(Porque no te atreves a decirlo en voz alta) no es humano, no puede ser humano…
Que los míos ayudan, normalmente, pero otras veces mi casa parece una leonera, y alguna vez no tienen calcetines limpios porque esa es la norma, si no llegan a la lavadora no se lavan. Y no llegan.

Tengo un hijo entrando en la pre adolescencia que considera el baño tóxico y el jabón un isótopo radiactivo, los de su clase no.
Los de su clase son dandys con un prometedor futuro metrosexual. Y eligen colonias para diario que tu no le compras ni a tu marido.
Que se te ocurre comentar en un café de madres que has tenido que ir a una tutoría y te suelta una , literalmente: A mi esas cosas no me pasan.
Y te quedas con cara de What? Qué es exactamente lo que no te pasa?
Su hijo no va a tutorías porque va tan bien, que no les llaman mas que para felicitarles.
Y tu con sentimiento de culpa, primero por desahogarte, después por lo mal que debes estar haciéndolo con tus hijos y tercero porque lo que tu consideras algo normal de su edad de repente se convierte en las miserias de un chaval con problemas de conducta. Carne de hermano mayor?
Si se me ocurrió decirle a una en la puerta, qué guapo está Fulanito! Le has cortado el pelo?
No. Que va, es que es muy guapo mi hijo…
Y yo con cara de tonta.
Esto es como cuando le preguntan a las supermodelos, no, ellas no se cuidan, son así de serie, ni dieta, ni gimnasio, ni maquillaje, claro, claro…
Y el típico mi hijo ni estudia, pero es tan listo…
No toca un libro, eso sí la tele puesta con documentales interesantísimos y de libro de cabecera el diccionario de Doña María Moliner…
A ver que los míos son listísimos, de verdad que a quien no le gusta hablar bien de sus pimpollos, pero es que me deprimo!
Mis hijos mal hacen los deberes, y yo me indigno porque les mandan demasiados(Otra, que su hija pide que le pongan mas deberes…)
Mis hijos cuando hay examen hay que negociar con ellos, porque primero son los exámenes y hay que estudiar y apoyarles y estar pendientes, y a uno las matemáticas le cuestan y va a repaso, y el otro las matemáticas le encantan pero necesita un cable en inglés.
Y si en esas asignaturas sacan un seis pues les felicitamos por su esfuerzo.
Ah! No, mi hijo con menos de un 9 se considera suspenso, y se lo toma a pecho, si ya le digo yo, no te exijas tanto hijo mío… Es taaaan responsable!
Y a los míos se la traen al pairo sacar un cinco, porque al fin y al cabo son niños, y vienen tan contentos con su aprobado maravilloso.
Y mis hijos son unos raros que les gusta la consola, y en casa sólo se juega en fin de semana o en vacaciones, uy! Mis hijos no, ellos prefieren ver ciclos de cine alternativo, con 12 años… La consola sólo coge polvo.
La tienda de videojuegos la vamos a heredar, porque total, sólo la usamos nosotros.

El pequeño tiene alergia, pues hasta eso, lo comentas y uys! Qué mala suerte, mira los míos sanos como perdices, porque como desde pequeños comen tan bien.
Y tu que ya te has hecho a la idea a que tu hijo come lo que le da la gana y eso no incluye: verduras, de cualquier color, carnes que no sean pollo o salchichas, pescados, y todo tipo de alimentos atribuibles a una alimentación sana…
Y eres feliz recordando que tu eras igual y hasta los 22 no probaste el brócoli…
Y ahí ya te hundes, y te supera, porque a ver si va a ser verdad y no mera exageración?
Que salen sus hijos del colegio tras 9 horas impecables, bien peinados, bien planchados, impolutos, relajados, caminando rítmicamente, y tu con la boca abierta , hasta que la cierras porque detrás llegan dando empujones Atila y su hermano Bleda, Atila con su media melenita echa un asco, enmarañada, los reflejos que al salir de casa eran rubios ya ni reflejan, la cara tiznada (Misterios, tendrán un taller mecánico en el sótano del colegio?), la camiseta arrugada (Y digo yo para que pierdo dos tardes a la semana planchando) y las rodilleras rotas, que tenemos acciones en la mercería.
Claro que Bleda acompaña, mi hijo pequeño con su pelo corto, que por la mañana iba adecuadamente engominado con su cresta, lleva la cresta… No, no la lleva, el pelo le tapa los ojos, tiene una pátina grasienta y restos de tomate(En el comedor los pobres no gastan servilletas, son ecológicos), su camisa lleva el bolsillo descosido, le falta un botón y tiene un siete en un lateral.
Esta en primaria o en un máster de lucha libre?
Pero claro, una que viene de trabajar, harta, con las deportivas(que 8 horas diarias de tacones ya me bastan, cuando salgo de la oficina, me planto mis deportivas y mi vaquero) y gracias que como son grandes ya no voy con lamparones ni las camisas manchadas de chocolate y miro a mi alrededor y digo, ya esta, me he equivocado de colegio, este es el de la jet set, y han puesto una alfombra roja en la puerta, he visto bodas mas sencillas…

Y al final caes, vaya si caes, porque un trimestre entero de miradas, que digo trimestre, 8 años seguidos de miradas…
Y te lo preguntas, de verdad que sí, porque sus hijos van siempre perfectos, y sacan buenas notas, y desde infantil escuchando que durmieron desde la primera noche fuera del hospital, y tu pasaste 5 años sin dormir del tirón; Y nunca supieron lo que es una pataleta, y tu pasaste los terribles dos, y los terribles tres, y los cinco, y los siete, y estas acojonada pensando en como será la adolescencia; Los suyos nunca contestan, mientras los tuyos son como los políticos con derecho a réplica; Y nunca les riñen en el colegio, y tu en 8 años ya has pagado unas gafas, un cristal roto con un balonazo, algún libro perdido de la biblioteca; Y se comen todo, y crecen adecuadamente, y tu te has pasado unos años haciendo fiesta si subían del percentil 15; Y ordenan su cuarto por orden alfabético…

Y lo sabes, que tus hijos son maravillosos, y que lo haces todo lo bien que puedes, y que todas esas cosas son meras tonterías, pero de vez en cuando te puede, vaya si te puede…

Y terminas desahogándote con otra madre que tiene visos de ser como tu, y se lo dices: Tranquila, que los hijos de los demás son mas guapos, ya lo sabemos, pero al menos tu y yo, nos echamos unas risas, y desahogadas y contentas les recogemos a la puerta del colegio y vemos su auténtica belleza, la de ser nuestros hijos, perfectos, maravillosos, únicos…

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Los frutos…

 

Frutos. Eso son los hijos.
Los frutos de un árbol, tu vida, que en la plenitud florecen y dan regalos.
Pero no te pertenecen, son sólo flores de paso, hermosas, a las que cuidar y ver transformarse, para después dejarles ir libres desde las ramas para recorrer mundo y sembrar su simiente (La tuya)
Nacen de ti, pero no los posees.
Son parte tuya, se alimentan de tu salvia, cansan tus ramas, empobrecen tus raíces por el esfuerzo, pero no te pertenecen, y no te deben nada por tu sacrificio.
No pretendas que sean como tu, o vivir en ellos tus sueños perdidos.
Ya nacen siendo mas ricos que tu, porque suyo es el futuro.
Puedes alimentarlos, abrigarlos y amarlos mientras estén en tu rama, pero dejándoles espacio para su vuelo.
No son parte de tu propiedad ni de tu riqueza, es sólo el acto mas generoso que realizarás nunca, regalar vida.
No son tus siervos, ni te deben pleitesía, sólo llegan al mundo a través de ti.

Debes tener claro todo esto, y cuidarlos para que crezcan considerándote su raíz, educando mediante el ejemplo y el esfuerzo para que puede crecer a tu lado, rama con rama, raíz con raíz, hombro con hombro… Y juntos acrecentar el bosque.
Con tus actos decidirás donde posan sus semillas, si al lado del abrigo amigo o lejos de la sombra fría.
Como a iguales le debes respeto, como de iguales lo mereces.
Y es que la amistad, el respeto y el amor, no se posee, no se debe, no se exige, no se obliga, se comparte…
Y de vuestras experiencias, vivencias y esfuerzos dependerá el trato que os de la vida.
Los dolores comunes.
Y es que lo que duele no es el dolor, es la falta de amor, de ese que mata cuando se pierde.
Y es que no hay que se posea mas que lo que se ama y  se deja volar, que lo que se guarda en tu seno y se cobija sin egoísmo, que lo que se admira…

lo que duele no es el dolor, es la falta de amor, de ese que mata cuando se pierde -    

Mira a tus hijos, pero míralos con los únicos filtros posibles, los de la admiración, los del entusiasmo, los de la promesa, los del respeto, los del cariño, los de la ternura, son tu obra…
Apasiónate con ellos, de ellos, y para ellos, porque será lo único que quede de ti al final, si los crees mediocres, vacuos, débiles… Estarás hablando de ti mismo, de tu existencia, de tu impronta.
Mediocre, ningún hijo merece ese adjetivo.
Los hijos son un milagro, un regalo, perfectos, tal y como son.
Y debieran saberlo.
Su perfecta imperfección es lo que les hace únicos.
Ámalos.
El amor no puede ser mediocre, nunca.
No puede ser mejorable, ni conformista.
Tú te enamorarías de un mediocre?
El amor debe ser pleno, grandioso, increíble…
Mis hijos son todo eso y mucho mas.

Mis hijos son grandes por si mismos, magníficos, son la suma de todas las virtudes que los componen, y de todos los defectos que les hacen ser diferentes.
Si le dices a un niño todos los días que crees en el y en su valía, se sabrá poderoso para continuar solo el camino.
Si le dices que le quieres cuando se equivoca, y que tu amor crece sabiéndole también capaz de hacerlo, sabrá que equivocarse es parte de la vida, y aprenderá a enmendar sus errores sin traumas ni dramas.
Y es que hasta en los errores hay belleza

Si le dices a un niño  que crees en él se sabrá poderoso para continuar solo el camino -    

La mediocridad es fea, quién tiene hijos feos?
Quién no es capaz de ver belleza en su fruto?

No amar a un hijo es de cobardes, de quien no se atreve, de quien se rinde, de quien no corre para llegar a la meta, aunque llegue el último.
El fracaso es contrario a la cobardía, porque para fracasar, tuviste que intentarlo.
El fracaso no deja de ser vida, no amar es no intentar vivir.
Ama a tus hijos, como si no hubiese un mañana, como si el hoy, el ahora fuese para siempre.
Enséñales a quererse y respetarse en su inmensidad, con tu ejemplo, queriéndoles y respetándoles.
Enséñales a no rendirse, a seguir intentándolo pese a todo, aunque creas que no hay futuro, ellos, son el futuro…

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