Cosas de niños… Bullying, el enemigo.

Bullying, el enemigo…
Duelen nuestros hijos. No los ajenos.
Duelen nuestras afrentas, no las de otros.
Duelen nuestras cicatrices, no las heridas abiertas de otros.

Al niño que insultan, gordo, gafotas, enano
Cosas de niños, por qué darle importancia?
Son niños, los niños son crueles. Es normal.
NORMAL.
Pues acaso no es gordo? No lleva gafas? No es bajito?
Son cosas de niños, no hay que darles importancia.
No vas a poder protegerle siempre. Tienen que aprender a defenderse…

Que ese pega? En una etapa.
Pobre, esta pasando un mal momento. Ha tenido un hermano.
Sus padres se han separado. esta nervioso. Es una fase. Le provocan. Ha muerto su abuelo…
Y se justifica todo mientras no salpique.
Mientras no sean nuestros dolores, nuestra sangre la derramada, nuestra vida…
Mientras no afecte a nuestra cría, pastamos tranquilamente en el campo.
Hasta que sus lágrimas nos despiertan, como lobos, rabiosos, enfurecidos, defendemos lo nuestro.
Nuestros agravios sangran, envilecen, crecen…
Los ajenos no. Los otros siempre hicieron algo, de los otros no estamos seguros.

Y el golpe que ayer, en otros, era de niños hoy, en el nuestro, tiene instinto asesino.
Y hay que mediar, que no se repita! Paradlo!
No se puede consentir! Hoy no, ayer sí.

La pelea que ayer era un juego, niños que se miden, sin maldad, son las madres que se preocupan en exceso… Hoy, en el nuestro, quiere romper huesos, es dañina, no es permisible, hay que luchar porque no se repita.

Ese empujón en el patio ayer, ese que nos hizo mirar hacia otro lado, hoy si es el nuestro la víctima ya no es un empujón, es delito.

Esos insultos que ayer justificaban en los otros porque no saben lo que dicen, son niños. Hoy son puñaladas, conscientes para dañar al tuyo.
Y corres de despacho en despacho, porque esto no se puede permitir.
Y se te escucha, y hay que mediar, iniciar protocolos…
Aunque ayer te reías, porque tu hijo estaba del otro lado. Y no tenía importancia.
Hoy temes. En cada paso, dudando de su fortaleza. Temiendo por su seguridad, hoy las noticias de esos niños que se han suicidado te ahogan, y piensas y si fuese el mío…
Hoy si.

Y hasta ayer te reías.
Cosas de niños.
No es para tanto.
Tienen que hacerse duros, algo habrá hecho…

Y les dejabas en el colegio sintiendo que los dejabas en buenas manos.
Porque siempre estaban en el bando de los buenos.
Son normales…
A tus hijos esas cosas no les pasan, son listos, guapos, buenos, tienen amigos.
Te esfuerzas a diario por que los mantengan, porque se integren…
Y procuras que vayan siempre limpios, y bien vestidos, que no desentonen, y los llevas a parques para que sociabilicen, y a todos los cumpleaños para que no le sientan ajeno. Y sonríes a esas familias que en otras circunstancias no mirarías, porque quieres que tus hijos sean parte del grupo. Porque quieres que estén integrados. Y te esfuerzas por ello.
Y los dejas en una escuela donde aprenden, donde crecen, donde se superan. Seguros.
Su segundo hogar. Las manos donde depositas tus tesoros.

Pero ayer todo cambió.
Ya no están seguros, tienes miedo.
Ya no es una noticia de un periódico, hoy es tu hijo.
Ya no es una charla para niños con problemas, hoy te ha tocado.
Ya no es tema de programa de televisión, se graba en tu casa.
Y le han herido, como sólo pueden herir las palabras en los corazones.
Le han humillado, como solo humillan los dolores que nos avergüenzan.
Y hoy si te importa, hoy sí.
Porque te duele. Porque te duele a ti.

Ayer sólo era el espectador en esta cruel película, es que escuchaba en silencio, el que reía cuando otro se escondía.
El que miraba hacia otro lado cuando sabía que alguien se quedaba solo, apartado.
El que acompañaba a quien jaleaba, sin oír, sin ver, sin hablar.
Ayer era el que tenía suerte de no ser negro, enano, larguirucho, gafotas, marica, gordo, idiota, feo, apestoso, empollón, guarro, chivato
Pero hoy quedó en el punto de mira, expuesto.
Hoy nadie quiso jugar con el porque hoy le adjetivaron. O simplemente porque sus zapatillas no eran de colores. O llevaba sudadera.
Y hoy se sintió como todos aquellos con los que miró hacia otro lado.
Y hoy le golpearon y le hicieron sentir diferente. Y hoy le expulsaron del grupo y creyó que ya no habría futuro.
Hoy se sintió negro y enano y larguirucho y gafotas y marica y gordo e idiota y feo y apestoso y empollón y guarro y chivato.
Hoy se acabó su suerte, y ya no te contó qué había ocurrido en el patio.
Tuviste que intuir su tristeza, tuviste que indagar por qué no quería volver al cole.
Y se te partió el alma al verle.
Tuviste que preguntar a otros.
Y ya no le dijiste son cosas sin importancia.
Ya no le pediste que no se metiera en esas cosas. Ni le exhortaste no ser chivato.
Ya no olvidaste comentarle a la maestra esos detalles pequeños que te contaba.

Hoy le tocó a el recibir los golpes, hoy no pudo mirar a otro lado, porque hoy era él, el protagonista.
Hoy ya no basta con abrazarle porque no le dejaron jugar.
Hoy no basta con: Mañana será distinto.
Hoy no basta con haced las paces, porque los amigos no se pelean…
Hoy no basta con: No le hagas caso.
Hoy no basta si no juega contigo busca a otro para jugar
Hoy no basta con: Si te pega defiéndete.

Hoy no.
Porque hoy le han herido.
Porque mañana no será distinto y se repetirá.
Porque no se puede ser amigo de quien no te respeta.
Porque cuando rompen la autoestima sientes que no mereces tener amigos.
Porque hoy no le hizo caso pero le dañaron igual.
Porque se defendió y recibió mas fuerte…

Hoy quieres explicarle todas estas cosas, que no son cosa de niños, que nadie merece humillación ni burla por ser diferente.
Que no debe sentirse culpable por ello.
Que no esta solo.
Que no tiene que enfrentarse solo.
Que si duele mucho, y no puede, no necesita enfrentarse, que juntos correréis como gacelas alejándoos de los leones.
Que puede pedir ayuda y nadie le acusará de chivato, ni habrá venganza, ni permitirán que se repita.
Que hoy es un niño luchando una guerra de hombres.

Que hoy tu matas y muerdes y envenenas por el…
Pero y si ayer, o hace una semana, o hace un mes, hubieses puesto límites, y dado importancia a todo?
Aunque no te tocara…
Aunque no fuese el tuyo el que recibiese…
La prevención y la educación son las únicas armas contra la violencia en las aulas.
No escondas, no silencies, no justifiques, no mires hacia otro lado.
Hoy no es tu hijo, pero puede serlo mañana…

La prevención y la educación son las únicas armas contra la violencia en las aulas -    
Altair Lopes. Miedo a la oscuridad. 2013
Altair Lopes.
Miedo a la oscuridad. 2013

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