Maternar

Maternar

Tengo 4 hijos, y cada uno de ellos me ha crecido, me ha estabilizado y desestabilizado.

He aprendido por ellos que es la responsabilidad, la generosidad y el cansancio.

Con cada uno de ellos tengo un compromiso irrompible y eterno.

En las alegrías y en las penas
En la salud y en la enfermedad
En la riqueza y en la pobreza
En las esperanzas y en los infortunios

Cada uno de ellos me han hecho mejor persona, pero también se que por cada uno de ellos sería capaz de transformarme y escupir hiel.

Me han hecho mas inteligente, mas sensible, mas honesta, mas paciente.

Y sin embargo por ellos pierdo el raciocinio, me duelen menos los dolores ajenos porque lo suyos lo ocupan todo, sería capaz de vender mi ética por su bienestar, he descubierto la impaciencia desmedida si es por ellos…

Por ellos he aprendido a valorar el tiempo y sin embargo a su lado puede perderlo sin pena

Gracias a ellos he conocido el amor mas profundo y también la pena mas grande ante la perdida.

A ellos me dedico, me convierto en fin, cedo mi espacio gustosamente.

Con ellos he conocido la soledad mientras su compañía lo ocupaba todo.

Por ellos he aprendido a escuchar a todos, mientras ensordezco y decido por mi misma el camino.

Porque hagas lo que hagas maternando siempre lo harás mal a los ojos de alguien.

Antes de ellos no sabía educar, ni querer, ni acompañar… Sigo aprendiendo.

Sin ellos no podía imaginar el milagro de sentir como la vida emerge de ti, como un ser florece pese a ti.

Como puedes dar tu vida por ese desconocido y maravilloso ser.

He conocido la palabra dependencia e independencia, y que ambas me emocionen, cuando te necesitan y cuando dejas de ser necesaria.

A diario me enfrento a los miedos mas terribles a su lado, a equivocarme y a que se equivoquen, al dolor, al futuro…

Y a diario a su lado también descubro el maravillosos regalo que es la vida, la magia de aprender desde nuestros errores, a sonreír al dolor, a ilusionarse por el futuro.

Maternar es una forma de vida en si, que coexiste junta a tus otras vidas.

Que a veces lo ocupa todo, que a veces te desespera y agota.

Pero se que cuando llegue el final de mi vida, mis hijos, habrán sido mi mejor obra, la única que nos hace inmortales.

Mi huella eterna. Maternar.

Noe del Barrio

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