Me dueles.

Me dueles.
Me duele tu tos, y esas decimillas, y esos colores que han pintado tus mejillas.
No es nada, lo se. Mañana pasará. pero me duele igual.
Me duele, como si de una enfermedad tremenda se trataran tus mocos, como si no hubiese futuro.
Me duelen tus dolores, y tus lágrimas y esa necesidad primal de que os protejan y os mimen cuando estáis malitos.
Lo se, todo pasa, pero duele.

Y no te acostumbras, aunque hayamos pasado por las peores experiencias, duele todo.
Ese grano, esa herida, esa fiebre.
Nos duelen. Y hoy dicen que son dolores pequeños, que mañana crecerán con vosotros.
Lo se.

Me dolerán. Ya no serán fiebres, ni mocos.
Me dolerán tus tristezas, tus desamores, tus fracasos.
Cada piedra en tu camino me llenara de desconcierto y me restará un trozo de paz.
Me dolerá cuando te alejes, que lo harás, y aunque feliz de haberte dado alas, me dolerá.
Y cuando regreses por no haber conseguido tu meta. Eso me dolerá más.

Me dolerá el amor, porque te sentiré crecido y de otros.
Me dolerá el desamor y desearé con todo el alma haberte perdido para siempre en otros brazos a reencontrarte con el corazón roto.
Me dolerán las alegrías que te lleven lejos, aunque las desee y las sueñe, me dolerá crecerte.
Pero me dolerán mas tus fracasos, porque no tendré mas armas que mis abrazos para defenderte, y me parecerán poco.
Me dolerá no saberte defender del mundo, ya me duele, saber que crecerás para conocer el miedo, la lucha, la injusticia, el desamor, la desdicha, la tristeza…
Me duele no poderte regalar el mundo que sueño para ti.

Me duele no poderte regalar el mundo que sueño para ti. -    

Me duele saber que te alejas en cada centímetro, y aunque feliz del camino que recorres, me voy sintiendo ya sola.
Cómo entender tanta necesidad de alguien que apenas llegó a mi vida.

Me duelen tus besos, porque ansío todos los que me perderé.
Me duele tu abrazo porque extraño todos los que necesitaras.
Me duele saberte incomprendido. Aunque a días no te comprendo y me duele.

Querer hasta que te duela.
Entregarte en un amor de locura.
Enamorarte una y mil veces de los mismos ojos, cada día.
Hacerte dependiente, necesitar, amar.
No saber ya caminar solo, comer solo, vivir solo.
A sabiendas de que marchará, de que tiene fecha de caducidad, de que te romperá el corazón cuando se enamore de alguien y no seas tu.
Un amor que un día lloraras porque mirará a otros ojos, porque no recordará tu necesidad.
No recordará que fuiste tu quien le enseñó a sentirse libre para no contar contigo, para no pensar en ti, para no recordar lo mucho que le amas.
Y tu corazón se hará trizas, y tal vez llore la ausencia, y sin embargo sonreirás.

Me duele, me dueles.
Y me dolerás siempre.
Dolor afortunado.

Maternidad.

 

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4 comentarios

  1. Y que la mejor medicina para el dolor futuro de esos besos que ya no me pedirás sean los besos que hoy me regalas… Qué ironías con esto de la maternidad!