Qué te pierdes de tu maternidad?

Qué te pierdes de tu maternidad?

Ser madre trabajadora.
Días en los que no hay tiempo, se suma el trabajo, las obligaciones, faltan horas.
Que te pierdes del día a día de tus hijos? Esa pregunta que te haces, o ese comentario ajeno, que todos escuchamos alguna vez.
Quiero verlos crecer, no perderme nada… Por eso decidí quedarme con ellos.
Y como un hachazo recibes sin haberlo solicitado y marchas a tus obligaciones con el corazón encogido.
Quedarte observando como crecen, como quien vigila la carrera de un caracol, para no perder ni la sombra de un movimiento…
Decisiones vitales que se juzgan sin más. Como si la vida no estuviese llena de opciones y caminos.

Qué te pierdes de tu maternidad?
Qué me pierdo de mi maternidad?
Qué te pierdes en tu día a día, todas esas horas en las que no estás, en las que no eres partícipe de su tiempo y de su espacio.
Días de trabajo, compromisos, deberes…
Y si lo tuvieses todo? Y si no te perdieses nada?
Vivir con la sensación de perderse algo, de no darlo todo, de no estar permanentemente, no importa si trabajas o si no, creo que el sentimiento es el mismo, el de siempre, el de no terminar de hacerlo bien. Como si la vida fuese un curso llena de evaluaciones y examen con puntuación final.

Continue Reading

La buena madre.

La buena madre
Ayer leía un mensaje de una mamá en uno de esos grupos maternales.
Os leo, tengo dos niños pequeños. Me gustaría saber cómo puedo hacer para ser una gran mamá. Todos los días al llegar la noche sufro pensando en que podía haberlo hecho mejor…
No le di importancia al mensaje y pensé que seguro que tendría muchas contestaciones. Leí algunas al día siguiente. Y no me gustaron. Sigo dándole vueltas…

Qué contestarle? No hay reglas para ser una buena madre.
Creo. O tal vez simplemente yo no las cumplo si las hay.

Lo confieso. Yo también me esfuerzo por ser mejor madre y muchos días soy consciente de que no lo consigo.

Continue Reading

La maternidad de foto.

La maternidad de foto.

 

IMG_20160520_221222

Publiqué esta foto en facebook.
Es el dibujo con rotulador que le hice a mi hija de 4 años recién cumplidos.
Acababa de llegar de trabajar un viernes por la noche, el tiempo justo para acostarlos y compartir media hora juntos.
Me pidió que le hiciese un tatuaje, y aunque lo cierto es que no me apetecía demasiado y hubiese pagado por un refresco tranquilo y unas piernas en alto, se lo hice.
Mi niña quería una mariposa, me salió eso. Los dibujos feos del ensayo en las piernas de mi hijo no los publiqué.
Sólo lo que me pareció bonito…

Unas horas después una amiga me mandaba un mensaje, estoy depre, no se cómo lo haces, yo nunca tengo tiempo para hacer cosas divertidas con mi hija. No me basta una vida. Nunca hacemos manualidades, ni bizcochos, su infancia es aburrida y monótona.
Me siento fatal.

Lo siento, pero me reí. Mucho.
Creo que es un problema de expectativas. De no saber leer entre líneas, de quedarse con la imagen bonita y creernos que la vida es una suma de cientos, miles de esas imágenes. Que la vida no es más que una imagen en Facebook.

La maternidad no cabe en una foto. -    

Hice un dibujo a mi hija, en la cama con rotulador, porque es un recurso fácil.
No, yo tampoco me paso el día haciendo cosas divertidas, corriendo de un lado a otro para llegar a tiempo del trabajo a darles de comer, de comer al cole, del cole a casa, vuelta al cole y vuelta al trabajo.
Y cuando llegan las 9.30 de la noche no me quedan ganas de hacer manualidades, ni de cantar canciones, apenas de hacerles dos cosquillas y meterles en la cama con media charla.

Continue Reading