Mañana es un hoy marchito.

Mañana
Hoy mis hijos me han pedido ir a un parque de arena, lleva tres días lloviendo, así que la respuesta ha sido: mañana.
Mientras hacía la cama. Mientras la escoba me esperaba en la puerta.

Y ayer querían que hiciésemos un volcán en la bañera como otras veces, con vinagre, jabón y bicarbonato, mañana les dije.
Mientras repasaba el correo del trabajo. Y me daba pereza tener que preparar, y necesitaba un momento de silencio.

Hacemos un bizcocho? Mañana tal vez. Hoy tardo menos en comprarlo hecho.
Es menos divertido! Han protestado, pero no tenía tiempo de escucharles.
Pensaba en que no tener que limpiar después la cocina, ni barrer la harina del suelo, ni repasar los grifos manchados de masa.

Jugamos con los legos? Hoy no puedo ,mañana. Contesté mientras levantaba las piernas cansadas sobre el sofá.
y me entristecía mientras con una muñeca jugaban a ser los papas, y se sentaban con los hijos a construir un mundo.

Nos vamos a comer un helado? Tengo que hacer la cena, mañana iremos.
Y la cena ha sido tristona y aburrida, porque nadie tenía historias que contar.
Y entonces he añorado subir la cuesta hasta casa desde la heladería echando carreras y riéndonos, jugando a que los cocodrilos nos persiguen y somos piratas en pos de su barco…

Y acabo de quedarme parada, mirándolos. Y en solo unos segundos he sentido como crecen.
He sentido como se alejan, como mis niños queridos se transforman poco a poco.
Y mañana ya no serán mis niños.

Continue Reading

Quién quiere un niño autista en clase de su hijo?

Quién quiere un niño autista en clase de su hijo?

Hace unos días que veo esa noticia de un niño con asperger expulsado de una clase por la presión de los padres del resto.
Y cada vez que se comparte, que la gente habla de empatía, de solidaridad, me voy poniendo un poquito más enferma.
Qué buenos somos todos! Cómo defendemos al más débil.
El mas débil, ese niño con asperger de la clase.
Porque qué es un asperger? Un tea, Trastorno de espectro autista.
Sí, un niño con asperger es autista.
Un niño con autismo, con problemas de habilidades sociales.
Incapaz de asimilar de forma natural ciertas normas de convivencia, ciertos comportamientos…

Continue Reading

Te regalo el mundo

Te regalo el mundo

Eso pensé la primera vez que vi a mi hijo, lo sigo pensando.
Y a cada uno de ellos quiero regalarle el mundo.

Te regalo el mundo. Y las estrellas, y el sol.

Quiero regalarle todas las risas, todos los besos y todos los ríos. Las risas se acabarán cuando se acaben los besos, y tal vez sean las lágrimas las que llenen los ríos.
Todo es vida, todo un regalo.

Te regalo todos los volcanes dormidos, y las tormentas despiertas. Y de lejos puede que veas despertar los volcanes, y cerca verás amainar las tormentas.
Te regalo los días de lluvia y la nieve en primavera. Para que valores el sol venidero y las flores nacidas en la tierra enriquecida por el húmedo y frío manto.

Quiero regalarle todas las tartas de chocolate del mundo, para que conozcas los sabores más dulces de la infancia. Ya llegarán los ácimos y los amargos a tu boca.
Quiero regalarte todos los atardeceres, porque significará que viviste todos los días.

Te regalo todos los charcos para saltar en ellos. Y la inocencia, para que nunca la pierdas saltando.

Quiero regalarte todas las playas, de aguas cálidas y calmas.
También te regalo los acantilados, y sus fieras olas y el rugir del viento.

Te regalo todos los vuelos de las águilas. Y la libertad de volar.

Quiero regalarte todos los libros y todos los poemas jamás escritos.
Los que leí y los que no.
Los que me emocionaron y los que no me gustaron.
Los que consideré maravillosos y los que pensé que no debieron ser escritos, también esos, para que tengas oportunidad de conocerlos todos y de decidir por ti mismo.

Te regalo todas las mareas, para que te guíen, para que a veces te acerquen y otras te alejen. Para que te pierdan en el mar y te encuentres.
Te regalo todos los campos de girasoles a las tres de la tarde, cuando vivos y erguidos contemplan el sol. También te los regalo al amanecer, cuando parecen yermos y dormidos.

Quiero regalarte todos los nidos de cigüeña del mundo, y todas las verbenas de pueblo. Te regalo las tradiciones para que conociéndolas innoves y crees futuros nuevos y desconocidos.

Te regalo Madagascar y esa piedra blanca del parque. Y todos los granos de arena, y todas las rocas gigantes.
Porque todos forman parte del mundo, todos tienen valor.

Quiero regalarte todas las flores salvajes. Y las de invernadero.
Las que huelen bien y las que no huelen.
Las vivas y las secas.

Te regalo las montañas más altas, y las colinas, y los valles…
Y me gustaría recorrerlos todos contigo. A tu lado, de tu mano.
Sueño imposible lo se.

Quiero regalarte todos los cuentos contados a través del tiempo, alrededor de un fuego. Y todos los fuegos. Y todas las castañas asadas. Y el humo, ese que impregna tu ropa de risas, y te recuerda la buena compañía.

Te regalo un bosque inmenso, vivo, exuberante, vestido de verde.
Y también un otoño con bosques caducos y desnudos.

Te regalo el mundo. Porque ese es mi cometido, mi sueño, mi fin.
No, no es la perfección, no somos perfectos, por eso quiero regalarte todo, lo bueno y lo malo, para que vivas, conozcas, elijas.
No sueño, ya te he regalado el mundo, mi mundo, imperfecto a veces, pero siempre hogar para ti, refugio y calor.
No es perfecto hijo mío, tu tampoco, por eso te quiero, ya ves. Porque no te quiero de ningún otro modo. No te quiero mas listo, ni mas bueno, ni mas perfecto. Yo tampoco soy perfecta.
Ni lo es el mundo.
Y sin embargo te lo regalo.
Vívelo, cámbialo, hazlo tuyo.

te regalo el mundo

Continue Reading