“Se inicia el Curso Escolar: ¡Mochilas: ¿Si o No?…Mejor que No!

Y es que no podía volver a la vida este blog, sin mi compañero de fatigas Cybertrauma.

Gracias, gracias y gracias!!! Por tu dedicación y cariño.

Noe

 

 

Queridos amigas y amigos lectoras y lectores de mis Publicaciones en este Blog:

Hacía tiempo que no traía mis Textos de Cybertrauma, tras un largo descanso del Blog por parte de Noe…

Pero la espera ha valido la pena y es una inmensa alegría para mí, la Vuelta a “Princesas y  Princesos”.

Para comenzar, os traigo un Tema que espero os guste; Sobre todo en estas fechas de Inicio de un nuevo Curso Lectivo:

Se inicia el Curso Escolar: ¡Mochilas: ¿Si o No?…Mejor que No!

Y ya sin más, comencemos.

Cada año se reinicia el nuevo Curso Escolar, Septiembre es el mes de los lloros de los chiquitines que se inician en este maravilloso
Mundo, el reencuentro de “viejos” amigos, el olor maravilloso del Material nuevo y mil millones de Sensaciones más.

Y siempre que recomenzamos la llamada “Vuelta al Cole”, regresan como las Golondrinas la pregunta:

– Doctor, que opina usted: ¿Jose o Amparo, o Nacho o Esther…Deben llevar Mochila o Carrito, para transportar los Libros del Cole?.

Mi respuesta a lo largo de los años no ha variado, como Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, dedicado a niños y adolescentes
principalmente:

– Ni Mochila, ni Carrito…

Pero antes de entrar en Materia, deseo compartir con vosotros una
serie de Datos a manera de Curiosidad (Que seguro servirá para
completar los Deberes Escolares a más de un Peke) .

El esqueleto adulto posee aproximadamente un total de 206 huesos;
(Excluyendo los huesos supernumerarios y los huesos sesamoideos).

El número de huesos varía con la edad, por ejemplo, el hueso coxal en
el niño está dividido en tres: ilion, isquion y pubis.

SISTEMA ESQUELETICO APENDICULAR (126 huesos)

1- Cintura ESCAPULAR (4): 2 clavículas, 2 escápulas.

2- MIEMBRO SUPERIOR (30):

húmeros, radios, cúbitos.

carpo: navicular (escafoides), semilunar, piramidal, pisiforme,
trapecio, trapezoide, hueso grande (capitatum) y ganchoso (unciforme).

5 metacarpianos y 14 falanges.

3- Cintura PELVICa (2): coxales (ilíaco).

4- MIEMBRO INFERIOR (30):

fémur, patela, tibia, peroné

tarso: calcáneo, talo (astrágalo), navicular (escafoides), cuboides,
tres cuneiformes, 5 metatarsianos y 14 falanges.

SISTEMA ESQUELETICO Axial (80)

1- Cráneo (22):

– CRANEO (8): temporal (2), parietal (2), occipital (1), frontal (1),
esfenoides (1), etmoides (1).

2- CARA (14): lacrimal (2), nasal (2), maxilar (2), vómer (1),
mandíbula (1), conchas nasales (2), palatino (2), Arcos cigomáticos
(2).

3- COLUMNA VERTEBRAL:

Vértebras cervicales (7)

Vértebras Torácicas (12)

Vértebras Lumbares (5)

Vértebra Sacras (1)

Vértebras Cóxigeas (1).

4- TORAX: 24 costillas y 1 esternón.

5- HUESO HIOIDES.

6- HUESOS DEL OIDO (6) (martillo, yunque y estribo).

Si habeís leído algunos Artículos míos en la “Pestaña Cybertrauma” ya
estaréis al cabo de la calle de cómo es un Esqueleto infantil y de
adolescentes.

Por tanto, no veo procedente “dar la brasa” como dicen los chavales
sobre este Tema; Os remito a ellos.

Por tanto al “lío”:

¿Mochilas o Carritos (Mochilas) con ruedas?…

Con este problema al parecer eterno e insoluble, son muchos los que
padecen de una forma o de otra.

En mi Consulta he escuchado todo tipo de quejas, preguntas y denuestos
sobre una forma de llevar los Libros al Cole.

Los Profesores de nuestros niños se quejan a menudo del inmenso
volumen de las Mochilas recargadas y tiradas de cualquier manera por
el suelo del Aula de clase…

Otros se quejan de la incomodidad de poder caminar por entre las filas
de Pupitres o mesas en el Aula, taponadas literalmente por los
inmensos carritos con ruedas.

Si queréis escuchar quejas y lamentos diversos, así como atender más
de una fractura por caída en el Aula de Clase al tropezar con una
Mochila…Acudir a un Servicio de Urgencias o a la Consulta de
cualquier Traumatólogo, los primeros 20 días de haberse iniciado el
Curso Escolar…

¡Experiencia personal, oigan!

Pero no solamente son los niños y niñas, o los Maestros los que sufren
por el peso de las Mochilas Escolares, los padres y madres también…

Para demostrarlo os ofrezco un extracto de un Post Titulado:
“Tribulaciones de una niña con mochila”, que leí hace un año…

Obtenido de la Web “Perdidos en Pandora“.

En ese Texto tenemos el testimonio en Primera persona de un padre y sus hijas…

..

«…tengo dos hijas en edad escolar y una de ellas, Júlia, me produce
inquietud no exenta de alarma precisamente por este tema.

La mochila de Helena (ella es la pequeña) no pesa mucho, pero la de Júlia…

Parece que esté cargada de piedras.

Alguna vez me he hecho daño al cogerla.

La mochila pesa mucho. Me obligan a llevar todos los libros, todos los
días, y no dispongo de una lugar para poderlos dejar en el instituto.
Mis padres insisten mucho en el peso y que tal vez sería más
conveniente una mochila con ruedas tipo trolley. Les digo que mis
amigas se reirían. Para mis compañeros de clase, una mochila con
ruedas es de niño pequeño. No puede ser. No. Es un tema de imagen. En
el instituto no hay nadie, nadie, que lleve trolley; antes preferirían
ir con bolsas de plástico.
Conclusión

Queda claro que estamos en un endless loop. Tenemos tecnología que no
podemos usar porque no hay recursos por parte de la Administración.
Tenemos los perjuicios de los adolescentes. Tenemos que en muchos
centros educativos el alumno no dispone de taquillas para poder mover
entre su casa y el centro sólo el material estrictamente necesario. Y
no quiero hablar del cómo llevan la mochila.

Parece insoluble, ¿verdad?… ».

Texto extractado de un Post de la Web:

Perdidos en Pandora.
Tribulaciones de una niña con mochila
Publicado por Rafa Pardo
lunes, 12 de septiembre de 2016.

..

1.- Mochilas Escolares

La Mochila pesa mucho y al llevarlas “Colgadas” solamente en un lado,
sufre la Columna Vertebral.

Y el acuerdo existente entre los Profesionales, es que el Peke debe
llevar exclusivamente entre un Diez y un Quince por ciento (10 – 15%)
de su Peso Corporal en la Mochila.

Esto en un niño de 23 Kg. por ejemplo, quiere decir que en su Mochila
Escolar, sus libros y cuadernos, deberían pesar unos  tres (3 Kg)
kilogramos en total…¡NO SE RESPETA NUNCA!

Y yo lo he comprobado en mi Consulta pesando casi todas las Mochilas
que traían mis Pekepacientes en la báscula utilizada para pesarlos a
ellos…

Casi siempre superaban los 18 o 19 Kg. y no digamos si ese día
llevaban además su Equipamiento deportivo:

¡Un verdadero DISPARATE! Para un cuerpo en pleno crecimiento y
desarrollo físico.

Nota.-

En el año 2016, un Grupo de Médicos, Pediatras y Especialistas en
Ortopedia Infantil, publicaban simultáneamente en sus Blogs y Webs,
una llamada de atención; “Mejor sin Mochilas”

Os ofrezco un Listado por si alguien desea leer sus Textos y completar
cosas sobre las Mochilas escolares y los Carritos con ruedas.

• María José Mas – Neuronas en crecimiento La vuelta al cole mejor #sinmochilas

• Amalia Arce – Diario de una mamá pediatra La vuelta al cole… ¿con o
#sinmochilas?

• Gloria Colli – Dra. Colli Pediatra Espaldas sin mochilas, niños felices.

• Mónica Lalanda – Medico a cuadros  Niños sin cargas, espaldas sanas.

• Javier Macías – en Twitter.

• Eugènia Miranda – Miranda Trauma Mochila escolar para mi hijo: No gracias.

• Rafa Pardo – Perdidos en Pandora Tribulaciones de una niña con mochila.

• Pepe Serrano – Pepepedia Si Ryanair las pesa, tú también puedes.
Niños sin cargas espaldas sanas.

• Rafael Tímermans – Medicina y trabajadores ¿Pero en qué siglo
estamos? Mejor #sinmochilas

• Blanca Usoz – Medicina participativa Mochilas y dolor

Os ofrezco un extracto de un Post de una Colega Ortopeda Infantil, la
Dra. Eugenia Miranda (Que tiene un Blog con mucha información de
nuestra Especialidad).

Quien en el 2016 formaba parte del Colectivo Médico antes mencionado,
con una serie de Publicaciones dedicadas a; “Queremos niños sin
cargas, espaldas sanas”.

En el que decía: “…Yo me uno a la campaña. #Sinmochilas; ¿Te unes?…”

los “Mitos y Verdades” que sobre las Mochilas Escolares

escribía la Dra. Miranda…

os invito a leerlo, merece la pena

«Mochila escolar. Verdades y mitos.
(http://mirandatrauma.com/mochila-escolar-no-gracias)

 

..

2.- Carritos o Mochilas con ruedas.

Tienen varios problemas; Uno es que el niño camina torsionando el
tronco y por ende la Columna vertebral se ve sometida a fuerzas
contrarias a su alineación correcta…

Hay que saber que La respuesta del hueso frente a las fuerzas que se
aplican sobre su superficie dependerá del tipo de fuerza, del tipo de
hueso (En este caso el hueso de los niños), así como de la densidad,
arquitectura y composición del tejido óseo.

Las fuerzas que pueden actuar sobre el hueso y sobre todo si éste se
encuentra en pleno crecimiento y desarrollo, pueden ser:

– Fuerzas de tensión.
– Fuerzas de compresión.
– Fuerzas de torsión.

Cuando estas Fuerzas son aplicadas de forma perpendicular a la
superficie,  se habla de una Fuerza normal; Cuando se aplican de forma
oblicua hablamos de Fuerza de Cizallamiento.

Y ese “cizallamiento” incide sobre una Columna Vertebral en pleno
crecimiento, pudiendo lesionar las vértebras.

Y otro problema importante, es que si los niños tienen el Aula de
Clase en un Segundo piso, sin ascensores, deben hacer mucha fuerza
para subir y bajar las escaleras del Centro Escolar con el carrito a
cuestas.

Pero si no hay otro remedio que el utilizar Carritos con Ruedas; Os
recomiendo un Texto muy interesante, que leí hace un año, en la Web
“Madres Cabreadas” sobre el tema de las “mochilas con ruedas”…

..

«Cómo elegir mochila de ruedas

 

Madres cabreadas
(http://madrescabreadas.com/post/150351160044/como-llevar-mochila)

..

Y como ya dije al comienzo de toda esta Publicación, cuando me
preguntaban en la Consulta: ¿Mochilas o Carrito con ruedas?…

Y yo decía que ni una cosa ni la otra.

Y lanzo una sencilla pregunta: ¿Qué pasaría si el Peke no llevara peso
encima?…

Tal como dice el Dr. Jesús Martínez, Pediatra en su Blog; Del cual soy
un ferviente seguidor…

Y que expresa perfectamente lo que yo contestaba a los angustiados
Padres y Madres:

..

«…No vale con que el peso no deba exceder el 10% del peso corporal o
que la mochila deber ir adecuadamente colocada, tampoco el troley para
el mayorcito que camina torcido por el peso con ruedas lateral. Mejor
nada de peso.

El sistema educativo es el que hay, bueno o malo, pero tú maestro que

me estas leyendo y que te has hecho eco del hagstag #sinmochilas
puedes cambiar los dolores de espalda de tus alumnos. Ellos te lo
agradecerán mucho, yo también…».

Texto tomado de la Web:

El médico de mi hij@
(http://elmedicodemihijo.com/2016/09/12/sinmochilas)

Blog personal de Jesús Martínez Alvarez; Médico Especialista en
Pediatría y Puericultura.

Pediatría de tarde en Paracuellos del Jarama, Madrid.

El peso de la cultura duele; Sin mochilas
por Jesús Martínez
12 de septiembre de 2016.

..

Y como habréis visto, se trata de un grave problema, sin que a nivel
de las Instituciones se vislumbren decisiones Oficiales y conjuntas,
que orienten a los sufridos portadores de un peso excesivo.

Y termino esta mi Colaboración de Septiembre con el Blog “Princesas y
Princesos” con la Frase de la Dra. Miranda…

¡¡¡Mochila para mi hijo, NO GRACIAS!!!

Un caluroso y cordial saludo de Fernando (Cybertrauma).

El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde.-Gabriela Mistral-

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Preguntas habituales sobre Nutrición en una Consulta de Ortopedia Pediátrica

Una nueva entrada de Cybertrauma!

Preguntas habituales sobre Nutrición en una Consulta de Ortopedia Pediátrica

A diario en nuestra Consulta de Ortopedia Infantil, se generan mil y una preguntas en relación con la Nutrición de nuestros Pekepacientes, pues siempre hay dudas sobre la calidad y cantidad de cuales son sus necesidades diarias en cuanto a su alimentación.

Preguntas relativas por ejemplo:A las Vitaminas de la Farmacia que deben tomar o no, la calidad y cantidad de agua que deben beber diariamente, la necesidad o no de ingerir las llamadas “Bebidas energéticas”, el consumo diario de leche u otros productos lácteos; Para obtener la cantidad diaria de Calcio y Vitamina D, etc.

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Enuresis nocturna

Enuresis nocturna: en primera persona

Hoy traigo una entrada especial, con la colaboración de una pediatra fantástica, Amalia Arce, una mamá de dos, autora del libro: “Diario de una mamá pediatra” lectura muy recomendable para todos.

Podéis encontrarla además en su web
http://www.dra-amalia-arce.com/  
un rincón para padres y madres, donde encontrar información útil y profesional desde el punto de vista de una madre.

Esta entrada la encontrareis en dos colores, una historia ficticia por un lado y la opinión profesional por el otro.

Espero que os sea de ayuda!

Mi hijo mayor tiene 5 años recién cumplidos. Usamos pañal. No nos preocupa (por el momento)

Sobre los 5-6 años se considera la edad “normal” para el control de esfínteres nocturno. A partir de esa edad, hacerse “pipí” por la noche se llama enuresis nocturna. A la edad de 5 años, entre un 15 y un 20% de los niños todavía van a tener escapes nocturnos, debido a una maduración más tardía de todas las conexiones que controlan la diuresis.

Me han invitado hace muy pocos días al grupo de Facebook:
 Mamás y papás en la lucha con el pañal nocturno
Os dejo el enlace, y os invito a acudir para ver que hay muchos niños con enuresis nocturna, que no ha de ser motivo de vergüenza para nadie, y en compañía y viendo la realidad de otros es más fácil de sobrellevar.

La presencia de escapes nocturnos es un tema frecuente de consulta en el pediatra. A muchos padres les preocupa y también por ello buscan recursos en internet y foros donde sentirse acompañados por personas que viven las mismas realidades.

Aunque en la mayoría de foros y páginas médicas se aboga por intentar quitar el pañal para intentar generar noches secas, yo soy de la opinión de no tener prisa: el pañal da seguridad y su presencia no evita que pueda haber noches secas y en cambio condiciona de forma importante cómo son las noches “mojadas”.

Hoy no voy a dar mi opinión, porque no se si la tengo. Hoy soy oyente:

“Me llamo Manuel y tengo 48 años.
Yo era un meón. Meón. Así me llamaban en casa.
Soy el pequeño de tres.
Meón, meón, meón.
En mi época no había pañales de colores, ni de tallas grandes.
Una toalla y un hule, era a lo más que podía aspirar. Mis sabanas, eran mías y sólo mías. No pasaban por el resto de camas, hoy hablaríamos de higiene, entonces era una tortura, mis sabanas eran mías, porque eran sucias.
Cuántas noches en el frío toledano las odie!

Poner “motes” a los niños y a las niñas por suerte no es tan frecuente ahora como se hacía antiguamente, generalmente resaltando algún aspecto “negativo”. La influencia en la autoestima y en el propio desarrollo emocional puede ser nefasto.

No recuerdo una línea en el tiempo. No se como fue el principio si lo hubo.
Yo era un meón, era un hecho asimilado, como tener orejas o ser un chico.
Recuerdo.
Recuerdo unas convivencias en mi colegio bajar al patio con el pantalón mojado entre las risas de los demás.
Recuerdo los gritos de mi padre, cuando al llegar a casa preguntaba a mi madre como había amanecido.
Recuerdo los golpes, muchos, que los hubo.
Recuerdo los días en que mi madre se apiadaba de mis lágrimas y escondía apurada las sabanas
Recuerdo los días en los que saturada y sobrepasada las exponía para escarnio entre el vecindario en las cuerdas de mi ventana.
Recuerdo las burlas de mis hermanos: Nunca tendrás novia meón.
Recuerdo con 8 años, y con 10, y con 11 y con 13 y con 14…
Recuerdo los sábados aburridos en los que mis abuelos se llevaban a mis hermanos a dormir, a mí no, por meón.
Recuerdo sentirme superado, asustado, aterrorizado.
Recuerdo las lágrimas, la ropa escondida, el olor del colchón.
La piel escocida por el hule húmedo.
Recuerdo la sed. Desde que volvíamos del colegio y merendábamos tenia prohibido beber. Sed. Sed en la cena. Sed de noche. Sed.

Qué crueldad! Seguramente lo más triste debe ser pensar que en tu casa no tienes refugio para tus problemas. La confianza que los niños tienen en sus padres es máxima: saben que es el lugar al que acudir cuando las cosas no van bien….y qué pasa si no encuentras allí el consuelo necesario?

Deje de mearme en la cama con 15 años.
Sin más.
Se espaciaron los amaneceres húmedos en apenas dos meses. De pronto no hubo.

La mayoría de enuresis nocturna desaparecen entre los 6 años y la pubertad. Un porcentaje mínimo de adolescentes y adultos jóvenes mantienen el problema más allá. La pubertad marca la desaparición en muchos casos seguramente por cambios en los patrones hormonales y en el ritmo de sueño.

Aunque no deje de ser un meón.
Lo fui los siguientes 20 años. Los 20 años en los que mi autoestima hecha trizas deambuló arrastrándose bajo mis pies.
20 años. El día que dejé de ser un meón lo recuerdo como si fuese ayer.
Fue el día en que mi  hijo mayor cumplió 5 años. El día en el que le pasé el testigo.
El día que grité al mundo, a mi madre, a mis hermanos, a mi familia y a una docena de invitados que mi hijo no sería un meón. El día que su abuela le dijo: Hoy es tu cumpleaños, ya eres un hombrecito, si traes pañal para dormir en casa de la abuela no vendrás mas…
Ese día cuantifiqué el dolor, las humillaciones, los golpes, las mofas…
Y decidí que mi hijo no pasaría por lo mismo.
Ese día cambie mi vocabulario: Mis hijos se hacían pipí en la cama, no meaban.

Tengo dos. Hijos. El mayor hizo pipí nocturno hasta los 14, el pequeño hasta los 12.
Pasamos con los dos por un especialista, que certificó que no había nada fisiológico o preocupante.
Tal vez sólo herencia.
Nunca le pregunté a mi padre si el se meaba en la cama…

Los factores hereditarios son muy importantes en la enuresis nocturna. Muchos de los niños que tienen enuresis han tenido uno o ambos progenitores con el mismo problema. De hecho si ambos, padre y madre, han tenido enuresis, la probabilidad de que el hijo tenga enuresis es del 70%. La enuresis nocturna es más frecuente en niños que en niñas.

Para ellos no hubo sed, ni golpes, ni gritos, ni miedo…
Nadie se rió nunca.
No hubo premios, ni castigos, solo comprensión.
Les acompañamos en lo que para ellos a cierta edad fue una lucha.
Probamos a levantarnos cada dos horas, aunque usábamos los pañales. Escondidos entre los productos del carro, para que nadie los viese.
Hoy tienen 18 y 15 años. Ya no usan.
Ya no se les escapa el pipí.
Lo superamos.
Juntos…

Afortunadamente en el caso de que la enuresis preocupe (y siempre comento que esta preocupación la tienen que expresar los propios niños y no los padres), en la actualidad podemos disponer de tratamientos para intentar paliarla.

Yo aún me levanto 3 veces de madrugada por miedo a un escape, ellos no.
Yo aún, inconscientemente, controlo la ingesta de líquidos en la cena y después, por si acaso. Ellos no.
Yo aún me despierto sobresaltado y compruebo que todo sigue seco… A mis 48 años. Ellos crecieron sin miedo. Y vivieron con naturalidad su problema. Porque lo era. Y me dolía no poder solventarlo, me dolía su vergüenza y aprendimos a no mirar si habían quitado la sabana, húmeda por algún escape de un pañal.
Aprendimos cuando algún amiguito les invitaba a dormir y no era de la suficiente confianza a leer en sus ojos y poner excusas apoyándoles.
Aprendimos a negociar con las monitoras de las convivencias para que disimulasen y evitar que los demás niños descubrieran su secreto.
Aprendimos que todo llega. Y que en nuestra familia los hombres sufrimos de enuresis nocturna hasta la pubertad.
Aprendimos que no es vergonzoso, aunque el resto crea que si, que no es motivo para dañar a un niño, ni a nadie.

Aprendimos.
Hoy yo no soy un meón, no debí serlo nunca.
No culpo a mis padres. Lo hicieron lo mejor que supieron, pero olvidaron que este meón era un niño, que no sabía, ni podía controlar su cuerpo. Olvidaron amarme en mi imperfección, esa misma imperfección que me hizo ver a mis hijos simplemente perfectos.”

Aunque es frecuente atribuir factores psicológicos a la enuresis, se demuestran en un muy pocos casos. Lo que sí puede ocurrir, como describe Manuel es una afectación emocional posterior, una especie de estrés postraumático con todo lo vivido y que puede ser difícil de “metabolizar” en la mente de un niño.

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