Navidad, niños y materialismo.

Tengo una amiga preocupadas por el materialismo de los niños en Navidad.
Niños que piden el catálogo completo de juguetes, que no tienen medida, que entienden la fiesta como una apertura de unos grandes almacenes con una tarjeta sin límites.

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Cuentos de hadas…

 

Había una vez unos niños a los que su madre les inventaba cuentos.

Cuentos que no necesitaban tener moralejas, ni bonitos mensajes subliminales, ni educativos…
Eran solamente cuentos para soñar.
Cuentos para regalar sonrisas, en los que viajar, correr, saltar, ser héroes, caballeros y caballeras, princesos y princesas, deportistas… Niños.
Sólo eso, niños.

Me gustan los cuentos, los de todo tipo.
Me gustan los cuentos de hadas, me encantan, porque me recuerdan además a una parte de mi infancia, y me gusta que a la edad de mis hijos crean en la magia, y en castillos en lo alto de colinas habitados por princesas y dragones.
También me gustan las películas de Disney, las clásicas, donde las brujas engañan a las princesas y los lobos se comen a las niñas. Aunque también me gustan las otras, de princesas guerreras que salvan príncipes y viven aventuras maravillosas. Y es que en los cuentos habita la magia sin mas. Y pueden convivir entre sí sin problema alguno.

Cuentos del patriarcado, acabo de leer por ahí, cuentos sexistas y estereotipados, en parte llevan razón, estereotipados totalmente, las princesas son un poco bobaliconas, las brujas son malas, los príncipes apuestos pero panolis. Sí. están llenos de estereotipos.
Pero no pretendo que los cuentos de hadas eduquen a mis hijos en la igualdad, a la edad que tienen no, desde luego. Sólo quiero poder leer un cuento, donde disfrutar de todo lo que la edad  el conocimiento les aclarará. Magia.
Con dos, tres, cuatro, cinco años, no quiero cuentos cuadriculados políticamente correctos.
En igualdad ya les educo yo. Quiero que conozcan los cuentos para que disfruten de la ilusión u lo fantástico, que no les durará mucho.
De formar personas que respeten y no excluyan a nadie por su sexo ni condición sexual ya nos encargamos en casa, con nuestro ejemplo.
Porque la educación, se recibe en casa, junto con los valores, y los libros por sí solos, no pueden hacer mucho si no acompañan nuestras palabra y nuestro ejemplo.
Sigo leyendo y resulta que los cuentos enseñan a los niños erróneos conceptos del mundo en el que vivimos…
Toma y Harry Potter!!! O es que Howards es real? Te acabo de chafar la trama? Ay, ay, ay…
Y Gerónimo Stilton? No, los ratones no hablan, ni corren aventuras, ni son detectives! Y el pirata garrapata?
Los cuentos, son la forma mas sencilla de literatura, la entrada al placer de la lectura, la sencillez y disfrute en un breve relato.
Para qué pedir más? Ya habrá tiempo!

Los que persiguen este tipo de cuentos luchan también contra el rosa, a muerte!
Yo es que tengo una niña rosada, tal cual. El rosa es su color, me guste o no, y es muy princesa, para compensar tengo un hijo lila, nada de azul oscuro… Lila. Princeso total. Mis hijos no tienen prejuicios de ningún tipo, y cuando leen un cuento simplemente disfrutan de la magia…
Es lo que pretendemos, nuestro único fin por el momento, el inicio a la lectura, la política, y el conocimiento del patriarcado lo dejaremos para más adelante…

Son niños. Y yo quiero cuentos para que lo sigan siendo, niños…
Estoy harta de los cuentos pedagógicos, cansada de que hasta el más sencillo de los actos, el de contarle un cuento a tus hijos, se convierta en una imparable carrera de fondo, parte de su educación, de su futuro.
Una de las tuercas del engranaje que formara su yo futuro, parte de os conocimientos y valores que hay que meterles en el cerebro cuando aun son moldeables y pequeños.
Dejadles! Dejadnos!!

Hoy sólo quiero que sueñen, que disfruten, que vivan, que rían, que jueguen, y que se duerman felices.

Hace un par de semanas me regalaron los libros de https://www.lostmy.name/es y sencillamente nos han encantado, porque cumple perfectamente eso, son cuentos para soñar, personalizados, con unas ilustraciones preciosas, donde los niños, son el protagonista indiscutible de la aventura.

Me han regalado tres, y es la primera vez que este, mi blog acepta un regalo, y os explico por qué.
En navidad estuve pensando seriamente en comprarlos, pero aquí somos familia numerosa, y cualquier detalle, hay que multiplicarlo por tres, y como una es previsora y tenía ya parte de los regalitos comprados, ya no llegaba el presupuesto, así que lo pospuse para más adelante.
Así que cuando me los ofrecieron lo agradecí muchísimo.

El regalo (Regalazo) ha llegado justo en septiembre, para celebrar el inicio del cole, y ha sido recibido con ilusión, es de verdad un acierto para mis peques.
Cuentan la historia de un niño que perdió su nombre y recorre una pequeña aventura, para letra a letra encontrarlo, están personalizados, porque persiguen sus propias letras.
La historia es sencilla justo lo que necesitan a esta edad.
En este momento además en el que ya conocen sus letras, ver su nombre impreso es todo emoción.

Tendría que hacer una entrada contándoos su historia, en agradecimiento al regalo, y explicaros que son unos padres como nosotros que decidieron emprender y llevar a cabo su idea de cuentos personalizados, pero os voy a ahorrar el rollo, solo deciros, que si habeis pensado en un regalo con el que realmente os emocionéis, este es, que os lo recomiendo porque realmente nos han gustado mucho.
Se puede personalizar una dedicatoria, y yo decidí ponerles un escrito personalizado a cada uno.
Tontorrona que soy, esperando que el día de mañana lo conserven y puedan disfrutarlo.

A mi corazón de melón:

“Juntos descubriremos mapas que indican donde están los cofres llenos de perlas
del árbol de navidad.
Y con esos tesoros compraremos castillos y los llenaremos de cuentos y
domaremos dinosaurios para que jueguen a la pelota encima de las almenas…

A mi princesa de fresa:

“Vendrán princesas de cuentos a dejarnos sus coronas, y con sus varitas
convertirán el agua en zumo de naranja.
Volaremos con los brazos en cruz alrededor de la mesa con el polvo de hadas
sobre nuestras alas, y gritaremos nuestros nombres para que el viento no nos
separe en nuestro vuelo”

A mi bombon de chocolate:

“Juntos, para que no nos den miedo las sombras, leeremos cuentos mágicos que se
abrirán y se convertirán en puertas hacia otros mundos, llenos de monstruos de
los que juegan a las damas, y comen galletas de chocolate y hacen guerras de cosquillas.”

El mundo junto a ti es magia.
La magia habita en ti.
Que nunca pierdas tu magia, que nunca pierdas tu sonrisa…

Así que si quieres hacer el regalo perfecto, aquí tienes una idea magnífica, espero que te guste, tanto como a nosotros.
Cosas técnicas: Tardaron una semana mas o menos en llegar(Puntuales respecto a la fecha que me dijeron), con un cuidado embalaje.
Se hace en varios idiomas y se envía a cualquier parte del mundo.
Cuando haces tu pedido puedes ver como quedará antes de formalizarlo.
Y el envío es gratuito.
Espero que lo disfruteis

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Una de regalos…

Han pasado las navidades, días maravillosos de disfrutar a tiempo completo con los peques de la casa, de emocionarnos y reír.
De juegos y momentos compartidos.
Y de la ilusión y la emoción de la llegada de regalos, Papá Noel y los Reyes Magos vienen cargados.
No, no es necesario el consumismo, nuestro presupuesto no es muy grande, de hecho me suelo reír con la típica noticia navideña, este año cada familia gastará una media de 309 euros por miembro en regalos…
Vamos a ver, en casa somos cinco…
No, definitivamente alguien se esta quedando con nuestros regalos!
Con un presupuesto mas moderado también se puede llenar el árbol de regalos, y a eso voy.

Por qué llenarlo?
Porque es navidad, porque sólo dos veces al año unas figuras mágicas visitan nuestro hogar, y sólo lo vivirán y disfrutarán conscientemente con esa ilusión 6 o 7 años.
En los regalos se puede poner cualquier cosa, basta que este bien envuelta, con cariño… Una bufanda, lápices de colorear, bombones, caramelos, regalitos que abrir y disfrutar.
En nuestra casa en Reyes los regalos “los dejan” debajo del árbol, Princeso empezó a abrir sus regalos ”pequeños” lápices, una libreta, una colonia… Sólo chucherías, pero envueltas con cariño.

Como estaban ordenados por tamaño, sus regalos que eran grandes, y los que había pedido con emoción, quedaron detrás de todos los del resto de la familia, y asistió con júbilo y la misma ilusión a la apertura de los demás, de hecho, como este año sabe leer algunas letras el nos los entregaba, sin comparar al resto con la ausencia de los suyos, no era consciente de que faltaban sus regalos estrellas, se puede llenar un árbol sin educar en el consumismo.

Porque el regalo que queremos inculcarles es el de disfrutar en familia, el de compartir momentos y experiencias.
Asistió feliz a la apertura de los regalos importantes del resto, sin un mal gesto, con la inocencia y la alegría que le caracterizan.
Sus ojos aun brillan con los regalos que había pedido a los reyes. Los abrió, los últimos, sin despreciar los menos importantes.
Y es cuando entre el tumulto de papel de regalo y cajas, te das cuenta de que tenemos un regalo diario, el de tenerlos cerca y poder aprender de ellos.
De su humildad, de su inocencia, de la belleza de las pequeñas cosas que hacen grande el día y día y la vida.
Sin embargo esa orgía de regalos que defiendo y fomento en navidad, me pone enferma en los cumpleaños, lo se, soy rara, friky… Llamadme lo que queráis, pero me gustaría que mis hijos disfrutaran de sus cumpleaños compartiendo con sus amiguitos, con sus compañeros y con quienes les quieren una fiesta, la de los años vividos, hasta ahora lo había conseguido, y si, hablo en pasado, asistir a una treintena de cumpleaños al año, en los que se fomenta la imagen de niño rey, y donde se hace escaparate de regalos, no ayuda.

Y yo asisto ojiplática a cumpleaños donde al niño se le canoniza sentado en un trono(Donde estoy casi segura que no disfruta del exceso de atención con dos, tres o cuatro años) y se pasa ante sus ojos una orgiástica colección de regalos, demasiados, excesivos…
Donde se convierte la inocente fiesta donde pasar un rato maravilloso en una reunión en la que amasar fortunas jugueteras.
Con la edad empeora, he asistido a cumpleaños donde el festejado en cuestión, saludaba a los invitados con un : Qué me has traído? O comparaba la calidad de los amigos asistentes en función de las cualidades y valor del regalo… En voz alta.

Princeso y Princesa cumplen años con diez días de diferencia, así que hasta ahora ha sido fácil compenetrarlos y montarles la fiesta en casa, dos años seguidos, hemos conseguido aún teniendo una treintena de infantes invitados que apenas hubiese regalos, o al menos lo hemos intentado, porque el mejor regalo es sentirse querido y arropado, esta decisión(escrita en la invitación además) nos ha valido la etiqueta de raritos… Que le vamos a hacer!
Pero este año creo que ya no nos libramos, ni del parque de bolas, ni del trono, ni de la sucesión de regalos, porque Princeso ya ha dicho en voz alta que el quiere celebrar su cumpleaños así.
Así que toca respetar su decisión aunque intentaremos moderar el evento.

Dónde quedaron aquellos cumpleaños de nuestra infancias, si la fecha acompañaba, al aire libre, con una botella grande de cocacola, unas patatillas y un bizcocho caseros, con algún regalo especial, familiar normalmente y un montón de juegos.
Porque los regalos eran cosa de la familia, y si acaso los amiguitos nos obsequiaban con preciosas tarjetas o cartas hechas con sus propias manos, y algún regalito o detalle, siempre acorde al presupuesto o la paga del niño.

He asistido a algunos cumpleaños donde además me parece humillante para los pequeños el reparto público, donde se hace visible las diferencias presupuestarias de unos y otros niños, al menos entre las miradas reprobatorias de ciertas madres…
Y es que y hablo por mi, la carga que supone una treintena de cumpleaños al año no es fácil de llevar, si añadimos que cuando estén todos en el cole se multiplicarán casi por tres…
O se recorta el presupuesto o es imposible asistir a todos.
Y he aquí otro motivo por el que me gustan los cumpleaños sin regalos. El año pasado en la invitación pusimos literalmente,

Os agradecemos NO traer regalo
vuestra compañía es nuestro mejor obsequio

Y hubo incluso algún enfadado. Con esto además de ampararnos en razones de crianza(Que siempre queda bien y la mayoría respetan, evitamos que aquellas familias que no asisten a los cumples por motivos económicos, no se vean en la obligación de alegar compromisos.
Porque una invitación a un cumpleaños se ha convertido en obligación el llevar regalo.
Terminarán siendo como las bodas, con número de cuenta
Con el comienzo del cole además, comienza la vorágine, porque siendo tan pequeños, invitamos a toda la clase, y afortunadamente hemos dado con una clase en la que la mayoría de los padres hacen igual, y es que somos conscientes de que son muy pequeños aún, y es momento de compartir con todos, sin diferenciar ni excluir a nadie.
Me sorprende cuando escucho a algunas madres hablar de que sus hijos con 3 ó 4 años ya tienen un círculo de amistades diferenciado y exclusivo, será que mi hijo aun no ha llegado a ese grado de madurez, y cada día tiene un par o tres de mejores amigos, e interactúa con todos, además desde el centro da la sensación de que fomentan esas macro-relaciones entre ellos, con lo cual terminamos hasta los padres conociéndonos y conociendo a los veintitantos compañeros de tus hijos y la verdad es que se agradece mucho la familiaridad. La confianza que se va creando.

Así que en breve tendré que hacer peregrinación para descubrir dónde quiere mi Princeso celebrar su fiesta de cumpleaños e intentaré inculcarle que lo de menos serán los regalos, que lo importante y lo único que le durará, serán los lazos de amistad y los buenos ratos que compartirá.
Lo se, NO me hago ilusiones, se que es tarea ardua, pero por intentarlo que no quede!

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