Manifiesto…

Manifiesto.

Prometo amaros siempre, sobre todas las cosas.

Prometo intentar ser cada día mejor, para ser un espejo en el que poder miraros, pues se que os reflejáis en mi.

Prometo procurar ser honesta en mis elecciones para que el día de mañana vosotros hayáis aprendido a ser honestos en las vuestras.

Prometo con mi ejemplo enseñaros a empatizar, a creer, a respetar, a tratar en igualdad a todos, a ser solidarios.

Prometo no engañaros ni mentiros, para que nunca creáis que ese es el camino.

Prometo acompañaros en vuestra senda, dándoos la mano para que no caigáis, a vuestro lado siempre. 
Para que aprendáis que las dificultades, si estamos juntos son mas llevaderas.
Para que sepáis también que los caminos fáciles no llevan lejos.
Y que el esfuerzo tiene recompensa.

mano

Prometo mostrarme a vosotros tal y como soy, para que os instruyáis en el conocimiento también de los defectos y las imperfecciones que nos hacen humanos.
Porque mi humanidad, la humanidad es parte importante del aprendizaje.

Prometo enseñaros el inicio del camino, y acompañaros en el mientras viva, pero dejándoos tomar vuestras elecciones, respetando las decisiones que os hacen únicos.

Prometo creer en vosotros siempre. Sin duda, sin miedo.
Prometo creer en vosotros aun cuando cometáis errores. Tal vez entonces más que nunca.
Cuando os caigáis, creeré en vosotros y os ayudaré a levantaros, para que con ello aprendáis, que se puede volver a intentar.
Que la palabra rendición no pertenece a nuestro diccionario.
Para que aprendáis a no dudar de vosotros mismos, a no temer al futuro, a comenzar de nuevo si os equivocáis.

Prometo, prometo, prometo…
Porque se que me estáis mirando constantemente y esta es la tarea mas importante de mi vida, la de ser vuestra guía en el comienzo del camino, porque lo que veáis en mi será vuestra formación, la impronta que quedara grabada en vosotros.
Prometo respetar las sendas que decidáis construir, y seguirlas si hace falta.
Porque se que sois futuro, y que el mañana es vuestro.

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Respeto

Pido respeto…
Respeto a mi, a mi forma de criar, a mis manías

Pido respeto… Respeto a mi elección de vida, a mis hijos, pero qué es respeto?
Respeto es consideración, es tolerancia, es reconocimiento, respeto también significa prevención, miedo.
Yo no quiero ese respeto.
Para mi es mucho más, porque se puede juzgar desde el respeto, porque se puede valorar con respeto, porque respeto no significa silenciar las opiniones contrarias a nosotros, es claramente mostrar la disconformidad y desde la empatía y sin minusvalorar jamás la dignidad del otro poder expresarnos sin miedo.
Porque callar no es respeto.
Porque abogar siempre por sonreír para evitar polemizar no es respeto.

¿Cómo educar en el respeto utilizando silencios? El respeto es un valor, que no acata mentiras, pido respeto a mi, a mi forma de criar, a mis manías, pido entendimiento y consideración, pido que con sinceridad me des tu opinión que aunque en muchos casos no cambiará la mía, me enriquecerá, y en otros me abrirá el camino de nuevos pensamientos.

Pido respeto aunque entiendo que me juzgues comparando tus actos con los míos, pero desde el respeto ese juicio no dolerá, no provocará heridas y será una parte más del entendimiento mutuo, porque conocer tu opinión, tu creencia me hará respetarte más, entenderte mejor, porque el respeto es sinónimo de transparencia

RESPETO

Pretendemos educar a nuestros hijos en el respeto, pero dando qué ejemplo?
Tendemos a relacionar la falta de respeto sólo con la violencia y la grosería, pero la infelicidad, la falta de tiempo, también es falta de respeto, si nuestros hijos crecen viendo como nos apagamos y decoloramos, ven como nuestro yo empequeñece y conforma, les estamos dando la premisa equivocada, porque el respeto comienza en uno mismo para poder expandirlo y propagarlo a nuestro alrededor.
Cuando no nos cuidamos porque todo nuestro esfuerzo y nuestra energía vital la dedicamos a ellos, cuando no dormimos, cuando no nos amamos, estamos enseñandoles a no respetar

Respeto es también cuando nos equivocamos pedir perdón, perdón a ese niño al que hemos magullado con un grito, con una riña a destiempo, con ese adulto cansado que ha omitido las necesidades de ese niño. Porque errar, erramos todos pero solo los sabios lo reconocen, este mundo sería un lugar mejor si a todos nos hubiesen enseñado desde niños a respetarnos dándonos la dignidad e importancia que da una disculpa, porque esta hace grande al agraviado y empequeñece la vileza.

Educamos en un respeto impartido, de manual, no se dice… no se hace…
Yo quiero educar en el respeto que da el amor, la empatía, el reconocimiento de las necesidades de los demás, y el primer paso es enseñarles a amar, no se respeta lo que no se ama, porque si se valora se comparte, porque si se comparte enriquece, porque si forjamos mentes que sepan amar, enriquecidas y educadas, no necesitaremos hablar de respeto, porque este será como el aire, tan necesario, pero invisible…

Pido respeto… Respeto a mi, a mi forma de criar, a mis manías

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