Dame un minuto por favor

Hoy he sentido envidia de una familia con un hijo con Síndrome de Down.
Suena ridículo, verdad? Y sin embargo es la cruda realidad.

Cuando tienes que justificar a diario a tu hijo.
Explicar sus diferencias, sus trastornos, sus capacidades diferentes, su medicación. Todo eso que pese a estar, no es evidente, no se ve a simple vista.

Un día más, un conflicto, un comportamiento disruptivo y alguien que juzga, que da por hecho que hay mala educación, mal comportamiento, y unos padres detrás que no educan, que no ponen límites, que no vigilan, que se despreocupan…
Juzgan, y tienes que justificar un día más porqué, donde estas, quien eres, quien es tu hijo, su dolor, sus problemas, los que os acompañan como familia.

Continue Reading